“El año 4338” de Vladímir Odóievski

Gerard Hofman

Las notas de tapa en abril de 2020 sobre un asteroide que se acercaba a la Tierra y que podía terminar con la civilización humana si llegaba a chocar con la superficie, así como actuales series populares en Netflix como la alemana Dark o Stranger Things, muestran la fascinación del ser humano por comprender el tiempo, viajar a través del mismo y predecir el futuro. Este hecho no es nuevo en absoluto y ha sido durante siglos tema de (pre)ocupación de científicos, intelectuales y artistas. El príncipe Vladímir Odóievski (1803-1869) fue uno de los primeros en Rusia en darle una forma literaria con su novela inacabada El año 4338[1], que puede considerarse una novela utópica, una obra literaria en la que una sociedad o forma de Estado ideal están situados en el futuro. Piotr Sakulin considera la novela utópica una “novela de Estado” (‘gosudárstvenni román’), porque representa un escape de la sociedad real en crisis. Este escape se hace por medio de una representación de una sociedad ideal ficticia:

‘Siendo, aparentemente, el fruto de una “forma quimérica de imaginación” (según la teoría del psicólogo francés Ribot[2]), [las utopías (nota del autor)] nacen del profundo deseo de las personas de elevarse de lo existente hacia lo ideal,  expresando sus sueños e ideales preciados. De vez en cuando, una persona siente la necesidad de escalar una montaña para poder ver el camino atrás y el camino por delante con una sola mirada. La aparición de la utopía suele ser un síntoma de una crisis social emergente’ (Sakulin, 1913, p. 180)[3].

Sin embargo, en El año 4338 no tenemos exactamente una sociedad ideal, puesto que en la obra hay una representación satírica de una sociedad futura con muchas alusiones a su propio tiempo. Ralph Matlaw lo señala como uno de los dos temas básicos de la ficción de Odóievski:

“La ficción de Odóievski refleja desde el principio dos amplias tendencias: la primera, un intento de expresar sus convicciones filosóficas, de manera imaginativa y con frecuencia fantástica, en historias que oscilan fácilmente desde un entorno reconocible a otro místico y a veces aberrante; la segunda, dar opiniones sobre la deficiencia de la vida social en Rusia, principalmente en un modo satírico” (Matlaw, 1965, pp. 09-10)[4].

Según el crítico literario soviético Orest Tsejnovitser, la novela El año 4338 puede considerarse una de las predecesoras de la novela moderna de ciencia ficción, principalmente debido a la descripción de nuevos inventos técnicos (Tsejnovitser, 1926, p. 3).

La novela utópica tiene una larga historia que se inicia con La república de Platón. Pero la palabra ‘utopía’ comenzó a emplearse luego de la obra filosófica “Utopía” (1516) de Tomás Moro. El género, especialmente popular en tiempos de crisis, se desarrolló principalmente en el siglo XVIII, dominado por el pensamiento ilustrado, y se hizo bastante popular en el siglo XIX entre los años de inestabilidad política 1830-1848. La sociedad descrita en las novelas utópicas tiene a menudo características socialistas tempranas, como en el por entonces bestseller Le voyage a Icarie (El viaje a Icaria) (1842) de Étienne Cabet (1788-1856) y por este motivo el género fue tema de estudio muy popular en la crítica literaria soviética[5].

En Rusia, este género comenzó más tarde. Solo se conocen dos obras rusas del siglo XVIII con temática utópica: Puteshestvie v zemliu Ofirskuiu, del príncipe Shcherbátov[6], y algunas páginas de Rossiskaia Pamela, de Pavl L’vov[7]. En el siglo XIX, se publicaron varias obras bajo la influencia de ejemplos franceses como L’an 2440, rêve s’il en fut jamais del autor francés Lous-Sébastien Mercier[8]. Autores importantes de este período son Faddéi Bulgarin[9] y Aleksandr Veltman[10]. Sin embargo, es difícil determinar cuáles fueron las obras que influyeron directamente en El año 4338 (Sakulin 1913, pp. 181-182, Tsejnovitser, 1926, p. 8.).[11] El autor explica en el prefacio sus motivaciones para esta novela: quiere hacer que el futuro sea lo más realista posible, una utopía que pueda realizarse. Allí también indica que ha recibido cartas de un hombre que puede entrar en un estado de sonambulismo con la ayuda del mesmerismo[12] y, por lo tanto, cambiar de persona y de tiempo. En la novela, el hombre asume el papel de un estudiante chino que viaja a Rusia, país que, en ese momento, era el epítome del progreso.

El uso de fuentes científicas contribuyó al intento de Odóievski de hacer que la sociedad utópica fuese lo más realista posible. Él tiene en cuenta que en el siglo XLIV el ser humano será muy diferente mental y físicamente pero con algunos rasgos todavía reconocibles. En el mismo prefacio también anticipa el posible juicio negativo del lector sobre las descripciones del futuro. Lo hace preguntándose sobre los diferentes temas de la novela y tratando de responderlos utilizando sus habilidades analíticas: el cometa que se aproxima, la arqueología y la historia, la evolución y los nuevos inventos con todas sus consecuencias. El autor desea que el lector sea consciente de las numerosas posibilidades que se esconden en el futuro, donde, en principio, nada es imposible.

La novela El año 4338 no fue una obra aislada. Según documentos encontrados en el archivo de Odóievski en la Biblioteca Nacional de Moscú, Sakulin muestra que el autor planeaba originalmente escribir una trilogía titulada Peterburgskie pisma (Cartas de Petersburgo), en la que el pasado, el presente y el futuro fuesen los tres temas y fases temporales de la trilogía (Sakulin, 1913, p. 170). El año 4338, situada en el futuro, se convertiría naturalmente en la tercera parte. Con esto, Odóievski quería demostrar que el progreso humano (especialmente el arte y la ciencia) podía combatir la naturaleza.

La primera parte, que debería tener lugar en la época de Pedro el Grande, nunca se publicó. Sakulin encontró solo una descripción muy fragmentaria de la trama. El protagonista es Iván Zótov, el hijo de un mayordomo, quien está a favor de la ciencia. Como premio a su servicio al zar Pedro I, obtiene una porción de tierra que no llega a disfrutar porque muere en la guerra turca. Este lote de tierra es usurpado por un cierto barón Mondschein. El hijo y el nieto de Zótov intentan recuperarlo en vano (Sakulin, 1913, pp. 170-171).

La segunda parte, que transcurre a principios del siglo XIX, se publicó incluso en la revista Moskovski Nabliudatel en 1835 bajo el pseudónimo V. Bezglasni.[13] Al igual que El año 4338, el fragmento tiene la forma de una novela epistolar, con la correspondencia entre el protagonista Viacheslav Zótov (bisnieto del mencionado Iván) y su amigo, el periodista moscovita Víktor. Viacheslav es un romántico que viaja de Moscú a San Petersburgo para comenzar una carrera oficial. Allí se enamora de la princesa Vorotínskaia, hija de su jefe, pero no puede casarse con ella hasta que finalice su carrera. Sin embargo, ella prefiere como amante a un músico italiano. Cuando finalmente muestra interés en Viacheslav, ya es demasiado tarde. Él ya es un funcionario exitoso que prioriza su ambición y ella se ha empobrecido. Las cartas tratan sobre todo tipo de temas sociales y filosóficos.

La tercera novela El año 4338, se publicó por primera vez en el almanaque literario Útrenaia Zariá, publicado por V. Vladislávlev en 1840, sin las dos primeras cartas y sin los fragmentos incluidos en ediciones posteriores. Jin[14] indica que la publicación de la historia en este almanaque debe haber tenido lugar bajo cierta presión por parte de los autoridades:

“Tengamos en cuenta que V. Vladislávlev, escritor y oficial de gendarmería, publicó su almanaque con el fuerte apoyo del jefe de la III Sección, Benckendorf[15] En el archivo de Odóievski encontramos dos cartas de Benckendorf al escritor con la categórica orden de apoyar la publicación de Vladislávlev con sus obras. Es significativo que el escritor, que siempre se escondió bajo seudónimos en este almanaque, en este caso haya tenido que publicarlo con su nombre verdadero” (Jin, 1959).[16]

En 1840, la novela tuvo la aprobación del influente crítico Belinski, quién la describió como “un fragmento rico de pensamientos ingeniosos”. Pero la novela, subtitulada “Fantastícheski román”, no fue publicada en su versión completa hasta 1926, en la edición de Tsejovnitser, que consistía en 7 cartas, prólogo, parte de los fragmentos dispersos y anotaciones. En 1929 siguió otra edición de Tsejovnitser; allí fue incluida en una antología de cuentos románticos. Recién en la edición de 1959 volvió a tener el subtítulo Peterburgskie pisma (Cartas de Petersburgo) (Petzer, 2015, pp. 67-68).

El año 4338 se caracteriza por la falta de una trama real y de desarrollo de los personajes. La novela expone impresiones de la vida en Rusia en un futuro lejano bajo la forma de cartas del estudiante chino Ippolit Tsunguíev a su amigo Linguín en Pekín en 4338. Tsunguíev llega a Rusia en el año 4337. Primero describe el viaje a San Petersburgo. Allí realiza un recorrido por la ciudad y hace que un farmacéutico tome fotos para su tío con una cámara oscura[17]. Luego conoce al historiador Jartin, con quien tiene una conversación sobre su especialidad. Jartin sugiere que asista a la “conferencia científica permanente”. Tsunguíev es invitado a visitar al primer ministro en su casa. Allí conoce a una hermosa joven que toca una especie de órgano acuático que se describe en detalle[18]. Finalmente, trata de asistir a la conferencia científica permanente con Jartin, pero falla debido a la extraordinaria situación del país, que se ve amenazado por el cometa Halley -tema que aparece en casi todas las cartas-. Después de la última carta, siguen varios fragmentos sueltos, no siempre claramente relacionados. Esos fragmentos representan variaciones de la acción de la novela (motivo del amor) y otros motivos diferentes (problemas mentales en las personas porque no pueden satisfacer las demandas de la sociedad, superpoblación y su solución a través de la colonización en la luna).

El tema de la amenaza del impacto de un cometa contra la Tierra causó mucho pánico en Europa, particularmente con motivo del acercamiento del cometa Biela en 1832. En 1835, el cometa Halley fue visible desde la Tierra y Odóievski estuvo muy obsesionado con esa amenaza, motivo por el cual realizó varios escritos con ese tema. La posible colisión del cometa Biela había sido tema en otro esbozo de Odóievski titulado: Dve dni v zhizni zemnogo zhara (Dos días en la vida del globo terráqueo), escrito 1825 y publicado en 1827/8 en Moskovski Véstnik bajo el seudónimo Kalidor. El archivo del escritor contiene también el boceto titulado Kometa Viely v nyneshnem 1839 godu (El cometa Biela en el año actual 1839), probablemente de su autoría, sobre la temática. (Sakulin, 1913, pp.183-184; Petzer, 2015, pp. 69-71). Odóievski incorporó también el tema en El año 4338, siendo 4338 el año en el que, según cálculos humanos, el cometa impactará la Tierra y destruirá la civilización. Según el autor, la ciencia estaría en condiciones de prevenirlo.

El mundo en el siglo XLIV refleja el ingenio y el progreso humanos, particularmente en el campo tecnológico, aunque éste se ve expuesto a las amenazas de la naturaleza. El sistema de transporte en el siglo XLIV está compuesto por naves eléctricas que navegan a través de túneles, montañas y mares, pero también aeronaves “galvánicas”[19] que, por su complejidad, deben ser operadas por profesores[20]. Sin embargo, los accidentes no se pueden prevenir por completo. La amenaza de la naturaleza está siempre presente. Tsunguíev no puede continuar su viaje porque un túnel es dañado por un meteorito. Las tormentas sobre el Mar Caspio se describen como amenazas que pueden destruir a los viajeros. Se percibe el temor al cometa en los rostros de los rusos, aunque los científicos prometen que la ciencia puede salvar a la humanidad. Las casas iluminadas representan una hermosa metáfora de la confianza en la ciencia. Y, aunque es posible controlar el clima con avanzados sistemas de calefacción, no existe un control completo. En la quinta carta, hay una tormenta de nieve que, a pesar de las posibilidades técnicas, hace que Tsunguíev se congele. La invención de la cámara oscura se puede interpretar como un intento de domar la naturaleza (en forma de tiempo). Esto se expresa inmortalizando viejos edificios rusos con este dispositivo. La vida en la Tierra se representa como un modelo en miniatura en un edificio del tamaño de una isla. Se muestra la evolución, que ha sido manipulada muchas veces por los humanos. Los caballos son del tamaño de perros y hay nuevas especies artificiales de frutas.

La ciudad de San Petersburgo gana la lucha contra las inundaciones a través de grandes fuentes. La conquista de la naturaleza por la humanidad no es nueva. Tsunguíev menciona que esto ya aparece en una vieja imagen: “—¿No tendrán esas imágenes algún sentido alegórico? Quizás los antiguos querían expresar de ese modo la victoria del hombre sobre la naturaleza o sobre sus propias pasiones”.[21]

En el siglo XLIV, la gente de Rusia tiene un ritmo de vida organizado que parece anticipar los períodos de vacaciones modernos. Dos veces al año están totalmente dedicados a la vida privada. El resto del tiempo, las personas se dedican por completo a la sociedad. Solo el cometa amenazante es un caso excepcional que puede alterar este orden. El ritmo diario de las personas es muy rígido. Por ejemplo, no es muy apropiado visitar a alguien por la mañana.

“Visitar a alguien en la mañana se considera la mayor descortesía, pues se supone que todos están ocupados. Me han dicho que aún quienes no hacen nada cierran las puertas por la mañana para salvar las apariencias”. En la quinta carta, esta diferencia se hace aún más clara. El tipo de saludo corresponde totalmente a las reglas de la lógica. No hay “conversación” si no tiene un uso práctico. O se tiene algo nuevo que decir o no se dice nada. La racionalidad determina los modales sociales y también es visible en la ropa. Los colores son brillantes y brillan en lugares oscuros. Algunas personas muestran su alegría vistiéndose con una “estela de cometa”. No hay aplausos para la música hermosa, porque ya se sabe que el músico es bueno. La música es suave porque sirve a la sociedad racional y no debe perturbar las conversaciones útiles. Sin embargo, la música evoca emociones en Tsunguíev.

El miedo a que el cometa que se aproxime aparece casualmente y se minimiza en una pequeña charla típica.

“Confieso que —dijo uno—, si bien trato de simular que no temo al cometa, me asusta mucho su proximidad.” “Hoy he hecho enfadar adrede a mi marido —dijo una bonita dama—, porque, cuando se enfada, luce muy apuesto.” “Su vestido irisado —dijo una lechuguina a su vecina— es tan bonito que sin falta me propongo pedírselo para copiar el modelo, si bien me da mucha vergüenza pedirle eso.”[22]

El principal placer de ocio es llevarnos a una especie de estado hipnótico (magnetismo). Esto sirve también para aclarar la mente humana. En un estado “magnetizado”, las personas pierden sus inhibiciones y dicen lo que tienen en su mente. Deben tener la conciencia tranquila para participar. Las personas que no quieren participar tendrían algo malo que ocultar. Solo los diplomáticos no pueden participar debido a su profesión, que los obliga a guardar secretos estatales. A veces queda claro que la psiquis humana está menos organizada de lo que es visible en la superficie. Bajo los efectos del magnetismo, la gente dice muchas cosas insignificantes y queda claro que la mente humana no ha cambiado mucho desde el siglo XIX. Esto ya lo menciona el autor en el prefacio:

“Los hombres siempre seguirán siendo hombres, como ha sucedido desde el origen del mundo, con las mismas pasiones e impulsos”.

En la novela, el hombre está deprimido por sus sentimientos, que generalmente busca reprimir. Cuando Tsunguíev se siente atraído por una mujer hermosa, no lo dice. Una relación con ella es imposible porque él no cumple con la condición social de haber hecho algo científicamente grandioso. Algunas variaciones de este tema se pueden también encontrar en los fragmentos.

Hay una necesidad de perfeccionismo en el orden estatal. Los gobernantes son personas que han recibido una capacitación especial que los compromete totalmente con la sociedad. Esta tarea es extremadamente difícil e inhumana, lo que los lleva a envejecer temprano y a morir antes de tiempo. Esta idea también aparece en los fragmentos, pero con consecuencias para toda la humanidad. Los requisitos mentales (incluidos los sociales) son tan grandes que ya nadie puede soportar la carga del trabajo. El sistema estatal tiene en cuenta el hecho de que el hombre es por naturaleza egoísta y fácil de manipular. Por lo tanto, los jueces reciben primas especiales si hacen bien su trabajo (si permanecen lo suficientemente objetivos), y, si no realizan sus deberes adecuadamente, tendrán que pagar una multa. Cuanto más alto sea el puesto, mayor será la responsabilidad. Una sociedad que funciona de esta manera solo puede controlarse mediante la coerción y la recompensa. La sociedad es como una pirámide dirigida por el “ministro de reconciliación”.

La última carta finalmente deja en claro que este orden estatal y el estilo de vida ilustrado no se aplican a todos. Hay una división en dos clases. Por un lado, los elegidos, que se dedican a la ciencia y al arte; por el otro, el resto de la sociedad. Esta subclase muestra que estas personas viven más instintivamente, según la ley del más fuerte; en otras palabras, según la economía de mercado: el que más vende tiene más poder. Sin embargo, estas personas intentan imitar a la sociedad iluminada porque es más apreciada. Uno de los fragmentos muestra otra jerarquía (y su función) como una pirámide de trabajo. El poeta está en la cima de la jerarquía, aunque la sociedad está organizada de manera diferente según criterios racionales basados ​​en logros científicos. Esta sociedad es altamente especializada. En otro fragmento hay otras divisiones de la sociedad: una división según la simpatía y la antipatía, y en otro fragmento se describe una sociedad nómade, con una división según los jóvenes y los casados ​​en el Norte y los ancianos y los niños en el Sur.

En el Siglo XLIV, la Tierra está dividida solo entre Rusia y China. Rusia ocupa la mitad de la superficie terrestre y está más avanzada que cualquier otro país del mundo. Esto queda claro en la segunda carta, cuando Tsunguíev menciona que su tío está involucrado en la unión de China con Rusia en una confederación:

“Sabes que mi tío fue enviado a Petersburgo por nuestro emperador para llevar adelante negociaciones precisamente sobre ese tema. Ya ha habido varias reuniones diplomáticas; nuestra tarea consiste, primero, en inspeccionar todas las medidas que se están tomando contra esa desgracia, y, segundo, en hacer ingresar a China en una alianza de Estados que pretende compartir los costos ligados a aquella”.[23]

Además de Rusia, China es la única superpotencia sobreviviente en 4338. Sin embargo, se considera como un país conservador y anticuado en comparación con Rusia. En esta relación entre China y Rusia, Sakulin reconoce la relación entre Rusia y Europa en el siglo XIX.

“La China del siglo XLIV guarda las mismas relaciones que la Rusia del siglo XIX con Europa occidental, y el autor no se privó de hacer alusiones al carácter estancado de la sociedad de la época de Nicolás I” (Sakulin, 2013, p. 185).[24]

China se convierte en un Estado moderno gracias a Jun-Guin (y se puede comparar con Pedro el Grande), quien siguió el ejemplo de Rusia. El hecho de que Rusia sea vista a través de los ojos de un estudiante chino aumenta su magnificencia. La superioridad de Rusia parece estar en el campo del desarrollo tecnológico, como el uso de aeronaves que aún están prohibidas en China por falta de seguridad.

También hay diferencias en las relaciones humanas: los métodos de saludo en China son considerados anticuados por Tsunguíev porque son complicados en comparación con el saludo ruso, más racional.

“Me gustaría que nuestros partidarios de las viejas costumbres conocieran el trato y los modales mundanos de aquí; no hay en estos nada semejante a nuestras formalidades, de las que hasta hoy no podemos librarnos.”

Llama la atención que China esté siempre asociada a la oscuridad debido a que su ritmo de vida es fundamentalmente por la noche. Los departamentos en Rusia son brillantes, mientras que, en China, son oscuros. Por último, la superioridad de Rusia es claramente visible en una guerra ganada contra China, tras la cual, esta queda reducida a una especie de Estado súbdito.

De los otros países del siglo XLIV, Inglaterra solo aparece en un fragmento donde se menciona que los británicos han vendido su isla a Rusia en subasta pública. En otra parte, Londres se describe como una ciudad donde aterrizan extrañas criaturas verdes. Estados Unidos enfrenta un destino similar: sus habitantes se han vuelto locos y, por falta de mejores iniciativas económicas, venden sus ciudades y saquean a los chinos, quienes siguen necesitando un ejército:

“Ahora seríamos, fuera de broma, semejantes a esos salvajes estadounidenses que, a falta de otras especulaciones, venden sus ciudades al mejor postor, después vienen a saquearnos y nos obligan solo a nosotros en todo el mundo a mantener un ejército que los tenga a raya”.

Alemania ya no existe más, solo quedaron algunos restos arqueológicos. Incluso, su nombre no está del todo claro y proporciona material para el debate y la especulación. El autor utiliza el gentilicio de los alemanes en diferentes idiomas: niemtsi, alamanes, teutones, germanos, germaninos y deutsche.[25] Solo ha sobrevivido un testimonio del idioma alemán, a saber, algunas líneas de Goethe.

Otro tema importante en El año 4338 es el problema del pasado arqueológico. Los objetos históricos desconocidos o inexplicables dan lugar a especulaciones e interpretaciones diversas, a veces fantásticas. Jartin dice que algunos fragmentos o palabras encontrados en investigaciones arqueológicas son razón suficiente para que los científicos escriban un libro completo de comentarios.

“Por cada palabra escribirán dos mil monografías y, sin embargo, no descifrarán su significado”

Por ejemplo, los historiadores debaten sobre el rol de los caballos en el pasado remoto. Tsunguíev interpreta una imagen de una persona en un caballo como puramente alegórica. Para él, representa la victoria de la razón sobre la naturaleza. Jartin es más realista. Piensa que el caballo podría servir muy bien a la humanidad e intenta explicar la reducción del tamaño del animal por su falta de uso en la actividad cotidiana del ser humano.

Por lo tanto, no parece posible conocer la verdad a partir de la interpretación de los objetos. Cuantas menos reliquias haya, mayor será la mistificación. Los historiadores consideran la Rusia del siglo XIX como un país ilustrado debido a que los códigos legales se han conservado, pero estos no se pueden leer porque los libros se convierten en polvo al tocarlos. También hay diferentes interpretaciones del antiguo nombre de San Petersburgo. Según una fuente antigua, la ciudad solía llamarse “Petropol”[26].

Conservar viejos documentos es complicado. En el prefacio, el autor menciona la mala calidad del papel, que no se puede conservar durante mucho tiempo, y recuerda a los pueblos antiguos que usaban mejores materiales para escribir. En el Siglo XLIV ya hay mejores materiales disponibles:

“Aquí he visto libros escritos hace mil años en nuestro papiro de cristal, ¡parecen escritos ayer!”.

También se mencionan artefactos que conservan mejor la palabra escrita. En dos fragmentos diferentes, se menciona un dispositivo de lectura como reemplazo de los libros y que se puede ver como un precursor de la computadora:

“Invención de un libro cuyas letras, mediante una máquina, se convierten en varios libros. Máquinas para novelas y para dramas históricos”.

El autor juega con la idea de darle a la historia una cierta utilidad. La historia debe servir para mirar hacia el futuro, porque el futuro ya puede ser interpretado desde el pasado. Por lo tanto, Odóievski considera que su visión del futuro es muy realista y no tiene miedo de decir que las cosas más increíbles pueden ser posibles. Sin embargo, agrega que el pasado no puede volver.

“La historia de la naturaleza es un catálogo de cosas que han existido y de cosas que existirán. La historia de la humanidad es un catálogo de cosas que solo han existido y jamás regresarán. Lo primero hay que saberlo para crear la ciencia general de la previsión; lo segundo, para no tomar lo muerto por vivo.”

En otra parte, sin embargo, escribe que el futuro es difícil de predecir. Por ejemplo, la capacidad de volar causará cambios mayores (e impredecibles) que el desarrollo de técnicas de propulsión anteriores. La imposibilidad última de conocer la verdad sobre el futuro parece similar a los límites de la ciencia arqueológica, que a su vez no puede proporcionar una imagen infalible del pasado. Hay y solo habrá interpretaciones que se volverán más especulativas y fantásticas cuanto menos conocido sea el tema de investigación. Este parece ser el mensaje principal de la planeada trilogía Cartas de Petersburgo de Odóievski: la interacción entre el pasado, el presente y el futuro.

Bibliografía

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Odóievski, Peterburgskie Pisma (Cartas de Petersburgo), texto ruso online: http://az.lib.ru/o/odoewskij_w_f/text_0630.shtml (consultado el 25/05/2020)

Critica:          

Jin, Evgenia Yu.: Primechanie (Notas) en Odóievski, V.F: 4338-god, texto ruso online con epilogo y notas de E.Yu. Jin, (ciudad ?), 1959: http://az.lib.ru/o/odoewskij_w_f/text_0490.shtml (consultado el 25/05/2020)

Matlaw, Ralph: Introduction to Russian Nights (Introducción a las Noches Rusas), New York, 1965

Petzer, Tatjana: Literature–Philosophy–Science. Discursive Potentials Of Future Fiction Since Vladimir F. Odoevskij (Literatura – Filosofía – Ciencia. Potenciales discursivos de la ficción futura desde Vladimir F. Odoevskij) Wiener Slawistischer Almanach 76 (2015), 67-85, https://www.academia.edu/29827734/Literature_Philosophy_Science._Discursive_Potentials_of_Future_Fiction_since_Vladimir_F._Odoevskij (consultado el 1/6/2020)

Revelli, G.: “Literaturnie istochniki «Rossiskoi Pameli”» P. Lvova: Nekotorie nabliudenia” (Fuentes literarias de la Pamela rusa” de P. Lvov: Ulganos comentarios), en Gerenevtika Drevnerusskoy Literaturi: Sbornik 11, Progress-Traditsia, Moscu 2004 (pp. 894-907): http://old-rus-imli.ru/images/germ-v-11/30_revelli_d.pdf (consultado el 25/05/2020)

Sakulin, Piotr Nikitinovich: Iz istorij russkogo idealizma. knjaz´ V.F. Odoevskij, myslitel´-pisatel´, tom pervyj (De la historia del idealismo ruso, príncipe V.F. Odóievski, pensador y escritor, tomo 1), Moscu, 1913, parte 1.2, https://imwerden.de/publ-774.html (consultado el 25/05/2020)

Tsejnovitser, Orest Veniaminovich: «Ot redaktora. Predislovie k publikatsii utopii V.F. Odoevskogo ”4338-god”(1926) (Del editor, Prólogo a la publicación de la Utopía de V.F. Odóievski “El año 4338”), Ogoniok, Moscu, 1926 https://imwerden.de/pdf/tsekhnovitser_ob_odoevskom_4338_1926.pdf (consultado el 25/05/2020)

Tsejnovitser, Orest Veniamovich: Predislovie k knige ”Romanticheskie povesti” V.F. Odoevskogo (Prólogo al libro “Novelas románticas” de V.F. Odóievski), Priboi, Leningrad 1929, https://imwerden.de/pdf/tsekhnovitser_ob_odoevskom_1929.pdf (geraadpleegd 25/05/2020)

Varese, Marina Rossi, L’idea di Città tra Utopia e Storia in Michail Scerbatov (La idea de una ciudad entre la utopía y la historia en Michail Scerbatov), in Europa Orientalis 5, Università degli Studi di Salerno, Fisciano, 1986 http://www.europaorientalis.it/uploads/files/1986/1986.23.pdf (consultado el 25/05/2020)

Notas

[1] En título en ruso es “4338-god”. En esta nota utilizo el título en español.

[2] Théodule-Armand Ribot (1839-1916), uno de los fundadores franceses de la psicología moderna, consideraba las emociones reflejos del estado fisiológico del organismo y abogó por una separación entre la psicología y la filosofía.

[3]‘Являясь, повидимому, плодом «химерической формы воображения» (по терминологии французского психолога Рибо, они рождаются из глубокого стремления людей от сущего восходить к должному, выражают их заветные мечти и идеалы. От времени до времени человек чувствует потребность как бы подняться на гору, чтобы одним взглядом окинуть путь пройденный и путь предстоящий. Появление утопии обыкновенно служит симптомом назревающего социального кризиса.’ (Las citas, con excepción de las del texto de El año 4338, son de elaboración propia)

[4] ‘Odoevsky’s fiction from the beginning reflects two broad tendencies: the first, an attempt to express his philosophical convictions imaginatively and frequently fantastically, in stories that move easily from a recognizable setting to a mystical and sometimes abberational realm; the second, to comment on the shortcoming of social life in Russia, primarily in a satiric mode.’

[5] Sin embargo, Tsejnovitser no encuentra mucha referencia al comunismo en la obra de Odóievski; solo ve cambios sociales futuros en los hábitos alimenticios “comunistas” (obedennii kommunizm)”. Uno de los fragmentos muestra que las personas en los restaurantes no tienen que pagar por el menú que corresponde a la profesión de cada una de ellas.

[6] Mijailo Mijáilovich Shcherbatov (1733-1790) es, junto con Mijail Lomonósov y Nikolái Novikov, el exponente más importante del pensamiento ilustrado en Rusia. En la novela utópica Puteshestvie v zemliu Ofirskuiu g. S., shvedskogo dvorianina (El viaje del señor S., noble sueco, al país de Ofir) de 1783/4, describe una sociedad basada en valores civiles donde el rey sirve al pueblo, como el primero entre iguales. El pueblo debe vivir de acuerdo con la virtud y la ley y, en una situación ideal, podría ser comparado con la ciudad (las dos palabras rusas riman “narod” (pueblo) con “gorod” (ciudad)). La ciudad de San Petersburgo es la encarnación de ello y rivalizó con otras ciudades europeas. Sin embargo, la sociedad tiene una estructura muy jerárquica (véase Varese 1986).

[7] Pavel Iúrievich Lvov ((1770 – 1825) publicó la novela Rossiskaia Pamela, ili Istoria Mari, dobrodetelnoi poselianki (La Pamela Rusa, o Historia de Maria, una campesina virtuosa), 1794. inspirada en la novela sentimental epistolar de Samuel Richardson Pamela; or, Virtue Rewarded (Pamela, o la virtud recompensada) de 1740. A pesar de la semejanza entre los títulos, las novelas son bastante diferentes y la novela de Lvov trata principalmente de idealizar la vida de la aldea rusa (véase Revelli 2004).

[8] En dicha novela utópica (publicada en 1770 y nuevamente con adiciones en 1786) Lous-Sébastien Mercier (1740-1814) describe a un escritor que, mientras duerme, ve a París en un futuro en el que el absolutismo ha sido derrocado por una revolución. El libro es considerado una de las primeras novelas modernas de ciencia ficción.

[9] Faddéi Venedíktovich Bulgarin (1789-1859) escribió algunas historias de ciencia ficción que incluyen Pravdopodobnie nebilitsi, ili stránstvovanie po svetu v XXIX veke (Fábulas verosímiles, o andanzas en el mundo del siglo XXIX) (1824); Neveroiatnie nebilitsi, ili Puteshestvie k sredotochiu Zemli (Fábulas increíbles, o Viaje al centro de la Tierra) (1825), la novela satírica Pojozhdenia Mitrofánushka v Lune (Las aventuras de Mitrofánushka en la Luna) (1837) y Pervie sibírskie vozdujoplávateli (Los primeros globos aerostáticos siberianos) (1845). El escritor fue criticado a menudo por sus ideas conservadoras y su apoyo a los regímenes autoritarios de Alejandro 1 y Nicolás 1. Su obra cayó en el olvido por largo tiempo, pero esto parece haber cambiado en los últimos años.

[10] Aleksandr Fomich Veltman (1800-1870) escribió la novela MMMCDXLVIII god. Rukopis Martina-Zadeka (El año MMMCDXLVIII. Manuscrito de Martin Zadeka) (1833) en el que un hombre de la Edad Media viaja al siglo XXXV. Al igual que Odóievski, Veltman fue un escritor muy versátil con un gran interés en el folklore y la ciencia. Su trabajo fue popular en las décadas de 1830 y 1840 pero, lamentablemente, sigue siendo poco conocido.

[11] Tsejnovitser indica que es casi imposible encontrar todas las fuentes de Odóievski porque el autor tenía conocimiento de todos los idiomas europeos y antiguos.

[12] El mesmerismo, también conocido como la doctrina del ‘magnetismo animal’, se refiere a un supuesto medio etéreo postulado como agente terapéutico; fue difundido por primera vez en el mundo occidental por el médico Franz Mesmer (1733-1815), proveniente de Alemania.

[13] Solamente se publicaron 3 cartas y un fragmento, con la promesa de Odóievski de una continuación (obéshchano prodolzhenie) (Sakulin, 1913, p. 173). El texto se encuentra online en el sitio lib.ru.

[14] Odóievski tenía amistades con intelectuales críticos al gobierno del zar Nicolás 1 y probablemente fue sometido a una intensa vigilancia por parte de las autoridades. Su primo, Aleksandr Odóievski (1802-1839), participó en la revuelta decembrista en 1825 y después fue enviado a un campo de trabajo en Siberia.

[15] Konstantín Alexander Karl Wilhelm Christoph Graf von Benckendorff (1781/83 – 1844) fue el fundador de la Gendarmería y del Servicio Secreto (conocido como la Tercera Sección) en la Rusia Imperial. Fue repudiado por mucho tiempo en la historiografía por su papel como jefe de la censura y por su participación indirecta en el duelo de Aleksandr Pushkin en 1837.

[16] «Отметим, что В. Владиславлев – литератор и жандармский офицер издавал свой альманах при могущественной поддержке шефа III отделения Бенкендорфа. В архиве Одоевского нами обнаружены два письма Бенкендорфа к писателю с безапелляционно выраженным распоряжением поддержать своими трудами издание Владиславлева. Показательно, что всегда скрывающийся под псевдонимами писатель в этом альманахе принужден был печататься под полной фамилией.)”, zie http://az.lib.ru/o/odoewskij_w_f/text_0490.shtml.

[17] En el momento de la creación de la novela, la fotografía acababa de ser inventada. La foto más antigua conocida fue tomada en 1826-7 por Nicéphore Niépce, y Daguerre hizo la primera foto de una figura humana en 1838. La técnica de Daguerre se hizo conocida en Rusia en 1839 y rápidamente se hizo popular.

[18] Odóievski era un gran amante de los órganos musicales. En su casa tenía un órgano que llamó Sebastiyanon en homenaje a Sebastian Bach, y una gran cantidad de manuscritos de música de órgano. Incluso, se conocen composiciones suyas para órgano (como este andante en G-major https: // www. youtube.com/watch?v=JQHtYgdSG1I ((consultado el 24/04/2020))

[19] Este adjetivo se refiere al médico italiano Luigi Galvani (1737-1798), quien descubrió que el nervio de la pata de una rana muerta se contrae cuando se toca con instrumentos de diferentes metales, siendo uno de los primeros experimentos con el uso de electricidad. Odóievski vio con buenos ojos que la electricidad fuese la energía del futuro.

[20] Según Sakulin la biblioteca del autor contenía el libro Luftschiffkunst mit und ohne beihülfe der aërostatik (Arte aeronáutica con y sin la ayuda de aerostática, publicado en 1835) de Georg Rebenstein, probablemente inventor o ingeniero de Nürnberg en Bavaria, que escribió libros sobre temas técnicos como las locomotoras del primer ferrocarril en Alemania (Sakulin, 1913, p. 198).

[21] Seguimos la traducción de Alejandro Ariel González, publicada en el presente número de Eslavia.

[22] Esta forma de describir “parches de conversación” de una manera casi cinematográfica (Odóievski usa este proceso en varias historias) durante una reunión social recuerda mucho el comienzo de la novela La guerra y la paz de Tolstoi, en la que el peligro del avance de Napoleón juega un papel en la interacción social de la clase alta rusa.

[23] La actual Organización de Cooperación de Shanghái (http://eng.sectsco.org/) busca la integración económica entre los países de la Antigua Unión Soviética y la República Popular de China. En muchos asuntos internacionales, los dos países mantienen posiciones similares.

[24] ‘Китай 44-го века находится в таких отношениях в каких Россия 19-го ст.  находилась к Западной Европе, и автор не удержался от намека на николаевского времени’.

[25]Para los nombres traducidos véase la traducción de González en el presente número de Eslavia. Esta descripción de la desaparición de la cultura alemana se podía interpretar como una alusión irónica al imperio alemán, que después de la guerra los Treinta Años (1618-1648) se dividió en una gran cantidad de pequeños estados independientes. No fue sino hasta 1870 (Odóievski murió un año antes, en 1869) que Bismarck convirtió nuevamente a Alemania en un solo imperio.

[26] Este verso proviene del poeta del siglo XVIII Gavrila Derzhavin (1843-1816). El poema “Videnie Murzi (Visión de Murza)” puede considerarse de la época del clasicismo. Derzhavin es especialmente famoso por sus odas a Catalina II y su corte.