Traducciones serbias y croatas en Argentina durante la última década

Pablo Arraigada

“El conjunto de textos traducidos materializa las fronteras de los territorios más autónomos del campo literario mundial, designan por sí mismos lo que es literario (o sea lo que es universal) y lo que no lo es.”

P. Casanova

La literatura proveniente de los Balcanes ha tenido una importante llegada al público hispanohablante desde el comienzo del siglo XXI. En España y México hay muchos ejemplos del desarrollo que ha tenido la traducción de autores eslavos del sur, el trabajo que hay con eso desde distintas casas editoriales, de la mano de apoyos económicos desde los países que componían la Antigua Yugoslavia.

Ahora bien, resulta un tanto complicado el abordaje de esta cuestión si se engloba todos los ámbitos de circulación hispanoparlantes donde se realizan traducciones desde lenguas eslavas. Hay cuestiones para mencionar al respecto, como el trabajo que, en España, realiza hace décadas la traductora Luisa Fernanda Garrido Ramos, junto con Tihomir Pištelek, por el que han obtenido el Premio Nacional de Traducción (2005) y el Premio Estado Crítico (2020), entre otros importantes galardones de su país. El trabajo de estos traductores nos ha permitido conocer en español la obra de Dubravka Ugrešić, Aleksandar Tišma, Danilo Kiš y Predrag Matvejević, por dar algunos nombres. Pero el presente artículo se propone abordar el trabajo ligado al corpus de traducciones de autores serbios y croatas en la Argentina, acotado a la última década.

El recorte que se plantea tiene que ver con los ejemplos más significativos de traducciones directas desde lenguas eslavas. Puede haber casos anteriores de escritores de la zona traducidos, pero en su mayoría se trató de traducciones de traducciones. El presente artículo presenta obras que llegan al español desde la lengua fuente, desde lenguas eslavas del sur que están siendo dadas a conocer desde hace una década en Argentina. Existe un antecedente muy cercano con el esloveno: el grandioso proyecto llevado a cabo por Gog y Magog que permitió conocer una vasta variedad de autores de Eslovenia. Este artículo se detiene en dos idiomas vecinos del sur, para no abusar de la extensión, dado que las traducciones desde el esloveno abundan mucho más en nuestro país que las del croata y el serbio.

Definida esta cuestión del corpus, unas pocas palabras sobre el rol del traductor en estos proyectos y la importancia de su visibilización. Porque es una operación que es retribuida, en el acto de traducir la obra, se visibilizan otras lenguas, se las presenta y reproduce en otra lengua. Por lo tanto, se da una doble visibilización: la de una obra y su autor, y la del traductor. Al pensar esto desde la postura de L. Venuti, “lo que convierte en original a un texto extranjero no es tanto que se lo considere la expresión coherente de un significado autoral, sino que se lo juzgue digno de ser traducido”. Se establece una relación en esto, se pierde esa idea de original de la que tanto se ha escuchado frente a la traducción, y de esta manera es posible romper con la invisibilidad de los traductores. Correrse de conceptualizaciones como “original” (un texto original frente a una traducción) y autoría (el traductor debe pensarse como un autor) deja de subordinar una traducción al texto extranjero. Incluso un paso más allá, también es Venuti quien dice que “la traducción no confirma la fama literaria sino que más bien la crea”. Idea que puede asociarse a Pascale Casanova, cuando habla acerca de la importancia de ser traducido a una de las grandes lenguas. Porque una traducción desde una lengua como el serbio o el croata  —una lengua que debe rondar los veinte millones de hablantes, pensando en ambos países y otros territorios donde se la emplea— logra una llegada mucho mayor en sus traducciones al español —una de las tres lenguas con mayor número de hablantes alrededor del mundo—. Esta acción traductora le permite, y se hace uso de una terminología de Casanova, funcionar como un derecho a la existencia internacional, mediante el que se da una trascendencia a un autor, no solo por obtener reconocimientos por fuera de su frontera nacional, sino porque en el hecho mismo de la experiencia de traducción obtiene una autonomía, pasa a dar vida a una posición internacional desde el mismísimo seno de su universo nacional. Esto conlleva una materialización de los bordes, las fronteras, de aquellos territorios autónomos del campo literario mundial. Una traducción, para cerrar esta introducción, conlleva la idea de crear una fama literaria, no de simplemente confirmarla. Aquí suena como eco la idea de Paul de Man a la que alude Venuti cuando habla de lo no canónico de un original dado que, si hay una exigencia de traducción, esto significa que no puede ser definitivo, ya que puede traducirse, y “la traducción canoniza, congela, un original y muestra en él una movilidad, una inestabilidad que al principio no se notaba”.

Ahora que se ha puesto en claro los aspectos ligados al por qué de la selección de este corpus y la visibilidad de los traductores y su efecto, es posible abordar una serie de libros publicados en Argentina para conocer la escena de la literatura serbia y croata desde sus traducciones.

Siete dramas croatas contemporáneos (AA. VV.), publicado en septiembre de 2012.

En principio, conozcamos mejor a la responsable de la traducción. Nikolina Židek es Licenciada en Filología Hispánica e Italiana por la Universidad de Zagreb, Croacia, y Doctora en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid, que alterna su residencia y su trabajo entre Buenos Aires, Madrid y Zagreb. Es traductora literaria y teatral, al croata y al español. El teatro ocupa un lugar central en sus labores, siendo fundadora de TeaCro, una plataforma de teatro croata traducido al español (www.teatrocroata.com), con varias obras que se han puesto en escena en Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Venezuela, Perú, México y España. Entre otros galardones, ha sido distinguida en cuatro oportunidades por el Teatro del Mundo del Centro Cultural Ricardo Rojas de Buenos Aires por sus traducciones, y en España ganó el primer Premio Alfred de Musset de Ediciones Irreverentes a la traducción teatral. En esta misma línea, es miembro de la Asociación de Traductores Literarios Croatas, del Centro Croata del ITI y coordinadora del Comité BCMS (bosnio-croata-montenegrino-serbio) de EURODRAM – Red Europea de Traducción Teatral. Además, se ha desempeñado por más de una década en el servicio diplomático croata, ocupando el cargo como agregada cultural en las embajadas de Croacia tanto en Madrid como en Buenos Aires.

En cuanto a la obra, Siete dramas croatas contemporáneos contiene producciones de las dos últimas décadas. En el libro uno se encuentra con dramas de Darko Lukić, Dubravko Mihanović, Ivana Sajko, Ivor Martinić, Tena Štivičić y Tomislav Zajec. ¿Qué se plantea a lo largo de los diferentes textos del libro? Se puede encontrar en todas un procedimiento de expresar grandes problemas, casi globales, pero desde una perspectiva intimista. Hay personajes que podrían pensarse como gente «pequeña», en situaciones que a primera vista resultan simples y cotidianas. Pero en estas acciones prestan algo así como un testimonio público sobre cosas de la índole de lo personal, que refieren a la esfera de lo íntimo, abordan grandes problemas públicos. Aquí tiene un peso la reflexión de G. Lukács acerca del ensayo, que lo piensa desde el género dramático, en parte, por su carácter dialógico, por la idea de preguntas que llevan a más preguntas y una constante búsqueda. La vitalidad que se respira en estas obras va de la mano a la vitalidad de una obra, carácter dialógico, presentación de “la” vida y “la vida”. Cuando pensamos en el ordenamiento y la configuración del ensayo, nos situamos ante un carácter dialógico que puede ser interpretado desde una visión teatral, donde “se convierte esta forma en una concepción del mundo, en un punto de vista, en una toma de posición respecto de la vida en la que ha nacido: en una posibilidad de transformar la vida misma y crearla de nuevo. El momento crucial del crítico, el momento de su destino, es aquel en el cual las cosas devienen formas” (Lukács,1985: 32). Volviendo entonces a las obras teatrales, se puede decir que la perspectiva personal es fundante de historias humanas, de aspecto pequeño, en el medio de un entramado de grandes acontecimientos histórico-sociales. Y así se llega a un ideal ensayístico, cuando en temas de acontecimientos un tanto lejanos se sumergen en lo marginal de lo croata contemporáneo: cada uno de los dramas del libro plantean un cuestionamiento de nuestro propio acá y ahora, y al hacerlo surgen más preguntas antes que posibles respuestas.

Fragmento del texto Mi hijo camina un poco más lento, de su puesta en escena de Buenos Aires

Entra Branko en silla de ruedas. Lento.
BRANKO: Buen día.
Silencio.
MIA: ¡Buen día!
BRANKO: ¿Quién movió mi silla de ruedas lejos de la cama?
Silencio.
MIA: No sé.
ANA: ¿Capaz que se la llevó la corriente?
Silencio.
MIA: La próxima llamame para que te ayude, no me molesta.
Mia le da un beso a Branko.
BRANKO: En la radio dicen que hace lindo día ¿Abuela, cómo estás esta mañana?
ANA: Acá estoy, vieja.
BRANKO: Podían haber abierto las ventanas, para que entre un poco de sol.
MIA: Ahora abro.
Silencio.
MIA: ¿Hay yogurt?
Silencio.
BRANKO: No quiero.
Silencio.
ANA: Tu mamá te paría todo el día.
MIA: Eras un bebé cabeza dura. Yo te empujaba hacia fuera, pero te resistías.
ANA: Te esperábamos mucho tiempo.
MIA: Me hicieron caminar por el hospital con pasos chiquitos. Los médicos me decían:
camine, tiene que dilatarse, camine. Hay que caminar.
ANA: Eras un bebé bonito. Lástima.
Silencio.
BRANKO: Me voy al parque.
MIA: ¿Querés que te lleve?
BRANKO: Lo hago solo. Y abran las ventanas.
MIA: ¡Quedate en la sombra!
Branko sale.
Por un tiempo Ana y Mia están calladas. Se olvidaron de algo. Mia se levanta y corre hacia la puerta.
MIA: ¡Y feliz cumpleaños!
Branko no la escuchó.
Abre la ventana.
MIA: ¡Feliz cumpleaños! ¡Feliz cumpleaños!
Branko no la escuchó.
Mia vuelve a la mesa. Otra vez cometió un error.
MIA: Parece como si hubiera sido ayer cuando lo parí, y ahora cumple veinticinco años, que es la mitad de cincuenta, que es un cuarto de cien, y cien es toda una eternidad. ¡Cuánto me saca de quicio que la enfermedad lo haya elegido a él, realmente me saca de quicio! Todavía no sé qué comprarle. La silla la pagamos cara. Ojalá se hubiera enfermado más tarde, para poder comprársela ahora. Él sonreiría y diría gracias, es justo lo que necesitaba, ahora puedo ir al parque, mirar al sol, no hacer nada, andar por ahí, putear de vez en cuando y luego alimentar las palomas un poco.
ANA: ¡Putas palomas, ellas no necesitan las piernas, las hijas de puta tienen alas!

El tesoro del orfebre (August Šenoa), publicado en septiembre del 2020.

El proyecto de traducir a Šenoa, un autor clásico de las letras croatas, se llevó a cabo a cuatro manos. La traductora de este libro es Adriana Ivana Smajić, hija de croatas y nacida en Argentina, que se desempeña como abogada y cuenta con muchos años de experiencia en la traducción. Por otra parte, el escritor y políglota Joza Vrljičak es hace algunas décadas el editor en jefe de la revista Studia Croatica, que se publica en Buenos Aires desde hace ya sesenta años y posee material sobre literatura, historia, herencia cultural y política en sus archivos. La traducción de El tesoro del orfebre pudo ser publicada en época de pandemia, con una presentación virtual en ese momento.

La novela parece por primera vez en 1871, con una aparición en capítulos en la revista Vijenac, y para 1872 se publicó por primera vez como libro integral en Zagreb, con el subtítulo “novela del pasado zagrebense”. Los hechos que se narran están situados entre 1574 y 1592, y el lector se encuentra ante dos líneas narrativas: una romántica y otra histórica. Por pensar y nombrar sólo algunos de los acontecimientos principales, se refiere en el libro a los enfrentamientos de los zagrebienses con Stjepko Gregorijanec por las posesiones, los privilegios y las intrigas políticas de la sociedad feudal de la época, y también a un amor poco feliz que se encuentra amenazado por diferencias de clase entre el noble Pavle Gregorijanec y la joven burguesa Dora Krupićeva.

La aparición de esta novela en traducción es sumamente importante para que el público hispanohablante conozca mejor a A. Šenoa, un escritor central en la historia de la literatura croata, quien adaptó su modelo de novela histórica a las posibilidades específicas croatas y a la auténtica tradición croata. August Šenoa es el creador de la novela moderna croata y fue quien, con sus novelas históricas, la canonizó como género, y con eso se piensa otra vez en Lukács y sus reflexiones acerca de la novela histórica en el siglo XIX. El punto de partida es la percepción de la burguesía previamente a 1848 y su carácter ideológico, que funciona como guía para la evolución social. Fue con la Primavera de las Naciones que se dio una separación en dos naciones, tras 1848, y se cambia el rol del proletariado, entra en escena con un rol central (pensando que la novela histórica para Lukács se presenta desde los grandes acontecimientos sociales e históricos, pero desde personajes menores, actores no conocidos en la Historia), y la visión científica del marxismo para abordar esto (Lukács, 1966, p. 210).

Otro punto a tener en cuenta es el viraje de la filosofía de la ideología burguesa, donde la aparición de una ciencia nueva como la sociología presenta metodológicamente un único rasgo original, que es el separar de la economía e independizar el conocimiento de las «leyes» del acontecer social. La filosofía, por su parte, tiene un giro hacia el idealismo subjetivo, y considera que el único método científico consiste en tomar como punto de partida los hechos de la conciencia. Porque para el crítico alemán, lo central de esta época es que los individuos pasan a tener conciencia de ellos mismos, y así se da una nueva representación del mundo, que se constituye como la única posibilidad de llegar a comprender el pasado. Esto permite abordar en las novelas históricas, como es el caso de Šenoa, desde su aspecto mítico de grandes personajes históricos, por dar un ejemplo, o como una forma de aproximación a la historia. Para no abundar en un largo recorrido por la teoría lukacsiana, cierro este apartado sobre El tesoro del orfebre con algo importante para pensar la novela histórica: la huida de la miseria de la vida burguesa, algo que se ve reflejado en el texto, y se liga a la cuestión de lo monumental, a la historia como refugio, o sea al pasado. En esta cuestión de preservación entra en juego la relación de la novela con la ciudad de Zagreb, que ocupa un lugar central. Hay un amor de Šenoa hacia Zagreb, pero también su crítica hacia los zagrebienses, un hecho que resulta inevitable en la historia de la literatura croata.

Hamman Balkania (Vladislav Bajac), publicado en diciembre de 2020.

Se conoce esta traducción gracias al trabajo de Eugenio López Arriazu, Doctor en Letras y miembro de la Sociedad Argentina Dostoievski, así como Jefe de Cátedra de Literaturas Eslavas de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA). Su experiencia como traductor sobrepasa el presente trabajo, ya que además de traducir desde el serbio, también lo hace desde el ruso, el búlgaro, el inglés y el sueco, entre muchas otras lenguas. Pero si nos detenemos en Hammam Balkania, de V. Bajac, uno encuentra desafíos extras en lo que refiere a traducir la obra. Se alternan capítulos en alfabeto cirílico con otros en latino, que marcan las dos voces que recorren la obra: la de los hechos del pasado y la de la escritura en el presente (su proceso). Además, la necesidad de indagar en la historia de los Balcanes durante la ocupación de dicho territorio es otro trabajo encomiable. No sólo para conocer lo que pase en la Serbia del siglo XVI, sino porque también implicaba conocer las costumbres y la política del Imperio otomano, la relación entre los territorios y las problemáticas entre estos pueblos.

Vladislav Bajac es un escritor y poeta de Belgrado, Serbia, que también es conocido por su vínculo al periodismo y al mundo de la edición. Es el responsable de Geopolitika, una editorial con treinta años de historia que revitalizó la vida literaria de su país. La novela Hammam Balkania obtuvo premios en su país. Se trata de una novela histórica que recorre los años de gloria del Imperio otomano, de la mano de Solimán, el Magnífico, pero también una novela de la actualidad que reflexiona a través de un narrador primera persona sobre la cuestión de la identidad. Sin duda, encontramos en el libro varios aspectos de la literatura posmoderna, para los que se puede pensar en las reflexiones de Susan Brantley acerca de la literatura posmoderna y los nuevos temas en la novela histórica, como las metáforas empleadas por este movimiento. Por nombrar solo algunos, se habla de la forma del tiempo, la historia como un juego y la tarea del historiador, por nombrar algunos (Brantley, 2007, pp. 17-36).

Unas pocas palabras sobre la trama: la novela versa sobre la vida de Bajica Nenadić / Mehmed Sokollu-Sokolović, un joven de origen serbio y cristiano, raptado por tropas turcas durante la ocupación serbia, que se convirtió al islam y logró llegar, tras distintos cargos, a ser gran visir del Imperio otomano. Junto a él, su amigo, también de origen extranjero en la corte, Mimar Sinan, también de fe cristiana y converso al islamismo, que va a ser conocido en la historia como el mayor arquitecto del imperio, constructor de numerosos puentes, mezquitas y hamanes, o “baños turcos”. Pero la novela también narra la relación de estos hechos, su investigación y cómo narrarlos en el presente: charlas y encuentros del narrador con distintas personas para pensar el tema, como Pahmuk. También momentos en que el autor-narrador conoce y charla con escritores e intelectuales (Ginsberg —a quien él invita a su país—, Alberto Manguel, episodio con un congreso de Borges, etc.)

Fragmento de Hammam Balkania:

 “Pero, pensaba Bajica, sin importar la diferencia de origen o no, de percepción de la vida propia o ajena, la concepción de la verdad, de la conciencia o de cualquier otra cosa, todos los destacamentos servían al mismo propósito: ¡Ampliar el Imperio otomano! Todas las diferencias desaparecían y, si aparecían por algún lado, eran insignificantes. Es decir, se repetían los pensamientos de la escuela de Edirne. ¡Todo se subordina al único!”

Padre (Nada Topić), publicado en junio de 2022.

Este libro llega a nosotros gracias al trabajo de Pablo Serr, quien trabaja con la literatura croata hace un largo tiempo, desde Rosario. Desde la biblioteca popular donde se desempeña, gestiona diferentes actividades culturales en su ciudad. Intercambiando algunos chats con él, repito sus palabras acerca de la autora que traduce: “A Topić llegué por Internet, leí una selección de poemas y quedé loco, en particular con la serie familiar, Otac, Sestra, Majka (este salió hace unos meses). Como no encontraba los poemarios completos, le escribí a la autora y ella me envió el PDF. Me gustó tanto que decidí traducirlo. Cuando tuve una versión más o menos digna, se la mandé a Nada, ya con la idea de hacer una publicación independiente, amorosamente cuidada. Ella vende el libro por encargo, imprime a pedido, sin sello editorial. Sentí que nos entendíamos. Lo único que me pidió a cambio fue un ejemplar, justo una amiga viajó para allá y se lo alcanzó. El proceso fue maravilloso, entonces pensé en crear Proyecto Varka, una iniciativa editorial autogestiva que busca favorecer la circulación de textos poéticos (que me gusten a mí, je). Yo me encargo de editar, de maquetar interior y diseñar la portada, etc. También asumo los costos de impresión, quizás la parte más jodida porque está caro y suelo tener el mango justo”. También existe un interés por continuar con la traducción de otros fragmentos.

En cuanto a Topić, ella es poeta e investigadora, originaria de Split. Tiene un doctorado en Comunicación social y más de seis libros de poesía publicados, además de trabajar con otros géneros. Trabaja en el ámbito escolar, en el área de bibliotecas.

Padre es un trabajo en aumento, cada vez más complejo y refinado, que ha obtenido un reconocimiento recientemente. Padre debe ser pensado como poemas que conforman un gran cuerpo narrativo, pequeñas stanzas de un canto.

Fragmento de Padre:

PADRE, LAS CORTINAS
Los domingos por la tarde
padre recibe invitados

Uno a uno
entran por la ventana
en los rayos de sol

La habitación se llena de luz
y de un invisible mundo desconocido

Cuando se aburre
padre corre las cortinas
y así los ahuyenta

Nosotros entonces decimos:
Hay corriente de aire, mirá
De repente se levantó viento

¿Algo no está bien? (Tatjana Gromača), publicado en 2022.

Nuevamente se está frente a un trabajo de Pablo Serr, esta vez junto a la profesora de croata y traductora Martina Kalamari. Mientras conversamos sobre Padre, también empezamos a charlar sobre este libro. Así, rescato algunas de nuestras conversaciones: “El proceso de Algo no está bien?, de Gromača, fue bastante diferente. Con Martina hicimos un taller de traducción para alumnes avanzados a finales de 2020, plena pandemia. Fueron encuentros por Zoom. El laburo fue tremendo, la gente se re copó. El último encuentro fue una conversación con la autora, súper divina y sorprendida por la cantidad de lectores que de pronto tenía en Argentina. Durante el taller hicimos la traducción colectiva de unos ocho poemas, por ahí, y con Martina nos metimos a traducir el poemario completo porque nos volvió loques todo lo que estaba pasando. En medio de eso, por un editor de acá me entero de la colección Polifonía de mujeres, de la editorial de la UNR. Nos pareció que iba perfecto con la línea esa, una serie de mujeres de lenguas no hegemónicas. Presentamos el proyecto y gustó, un año y medio después ya era una realidad. Tatjana quedó encantada con la edición y muy agradecida”. Otra cosa que quedó claro es la posibilidad de visibilización que contienen las traducciones, así como el carácter esclarecedor con respecto a preconceptos erróneos. Eso se explica en las decisiones finales del libro: “Nos interesaba que la edición fuese bilingüe porque también esto es material de estudio para mucha gente que se mete en el aprendizaje de la lengua y se choca contra la realidad de que prácticamente no hay literatura croata traducida. Menos en edición bilingüe. Para las instituciones, Croacia es destino turístico, no cultural. Eso es un problema. Pero bueno, asumimos los riesgos y nos largamos a la aventura”.

Sin dudas, el Proyecto Polifonía de Mujeres de la Universidad Nacional de Rosario es importante y necesario para la actualidad argentina. Este sello tiene como objeto la traducción al español y publicación bilingüe y confrontada, con introducción y notas, de una colección de obras de escritoras contemporáneas de diversas lenguas extranjeras con escasa o nula tradición de traducción a nuestra lengua. En esa idea entra perfecto el trabajo de Gromača, escritora y periodista, quien inició su carrera literaria hacia el año 2000 con la publicación, en Zagreb, del libro de poemas Algo no está bien? (Nešto nije u redu?). Esta obra es considerada por buena parte de la crítica de su país como uno de los referentes de la generación de poetas realistas. Ella también ha publicado narrativa, tanto novelas como cuentos. En cuanto a Algo no está bien?, se trata de fragmentos poetizados de la vida cotidiana. Comprende un sujeto lírico que describe escenas y situaciones típicas enfocándose en detalles o copiando frases oídas, como si usara una cámara para transmitirlas en directo.

Fragmento de ¿Algo no está bien?:

CÓMO LLEGAR A SER LADRÓN

Entrar en el negocio.
Caminar con paso seguro, pero relajado.
La expresión de su cara debe dar la idea de que
tiene los bolsillos llenos de dinero.
Observar con interés los objetos exhibidos.
(en ese tiempo en realidad sondear bien la situación:
hay cámaras, sensores, cuántos son los vendedores?)
Disfrutar. Comprar es un placer.
Robar es aún mejor.

Tiene que saber de antemano qué quiere robar.
Que no se le antoje nada más.

Menciono el caso de una empleada pública de mediana edad.
Entró en un negocio lleno de artículos de paja.
Ella quería un sombrerito.
Los agarró y con los movimientos resueltos de una diva de cine
entrada en años
lo colocó en su cabeza.
Satisfecha, le sonrió a su reflejo en el espejo
y salió afuera.
No miró atrás.

El líder y otros cuentos (Radoje Domanović), publicado en abril de 2023.

En este punto de cierre, voy a hablar de lo más reciente que se ha publicado en Argentina en traducción de un autor serbio. Se trata de una antología de cuentos de Radoje Domanović, que tradujo el autor de este artículo. A pesar de ciertas dudas en hablar sobre ella, porque resulta extraño hablar de uno mismo —aunque es algo que me pasa muchas veces en mis trabajos—, voy a intentar pensarlo de una forma impersonal.

Para que no suene tan extraño, voy a contar la experiencia en primera persona. Conocí a Domanović muy recientemente, durante mi último viaje por Serbia. No es un autor con el que había trabajado anteriormente, pero surgió la posibilidad por un proyecto UBACyT de utopías, en mis dudas acerca de qué cuestión abordar para esta investigación. En mi búsqueda, me encontré con el autor, una figura considerada como padre de la sátira en Serbia, y así llegué a las primeras traducciones, para uso interno de la cátedra. Sin embargo, me parecía que tenía mucho más potencial y podía traducir más cosas, así que empecé a pensar en una cantidad de relatos para su publicación. De esa forma, lo fui comentado y mostrando a conocides, y entre ferias, charlas y cervezas, comenzó una idea más firme con el editor de La carretilla roja. Tras algunos años de trabajo, revisiones, correcciones, reversiones, se le dio forma. Abordé también la labor de contextualizar el libro, escribir el prólogo y llevar a cabo una presentación. Así, es posible para los lectores tener entre sus manos un libro con relatos que tienen más de un siglo desde su aparición, pero que mantienen una vigencia envidiable, que pueden ser ubicados en nuestra contemporaneidad. Porque la prosa de Belgrado, algo que tan bien maneja el autor, no sólo mantiene una idea de actualidad con su país, sino que los trasciende y lo vuelve universal (algo que decíamos desde el primer libro mencionado en este artículo, con los trabajos críticos de Venuti y Casanova). El ejercicio de Domanović, en el que rompe con la tradición y deja atrás a los autores clásicos del siglo XIX, funciona como espejo hacia adelante. Lo liga al futuro, son cuentos anticipatorios de su territorio que cruzan las fronteras y lo sitúan en lo que hablamos antes, le da el derecho a la existencia internacional. En los cuentos elegidos y publicados, vemos sátira, parodia y distopías. Desde gente que sigue ciegamente a un líder recién llegado en busca de un futuro mejor, a riesgo de perder lo poco que ya tienen, pasando por charlas filosóficas entre animales y relatos oníricos y distópicos. Cada uno de los cuentos aborda algo en particular, pero todos lo hacen siguiendo un mismo estilo, una misma prosa, una idea de satirizar el pasado.

Fragmento de El líder y otros cuentos:

Varios milagros ocasionalmente suceden en el mundo y nuestra es la tierra, como muchos dicen, fructífera en milagros hasta tal punto que los milagros ya no lo son. Con nosotros tenemos gente de una muy alta posición que no piensa en nada, y en compensación por esto —o quizás por otro motivo—, empezó a pensar un simple campesino, que no es diferente a otros bueyes serbios. Dios sabrá qué fue de este genial carnero castrado que se atrevió a tal valiente empresa —pienso, ya que hasta ahora se ha probado que ese desafortunado arte sólo pueda ser dañino. Vamos, decimos que es un mendigo, y que en su inocencia no sabe que en su patria no es rentable este arte, y no se lo vamos a poder atribuir al coraje de un ciudadano particular; sin embargo, mantiene misterioso lo que realmente piensa, cuando no es ni un votante, ni un concejal, ni un alcalde o líder, ni nadie lo eligió en ninguna voluminosa asamblea para representante, e incluso (si es con más años) para senador, y si un pecador soñaba con una voluminosa tierra donde ser ministro, entonces por el contrario necesitaría pensar menos, como si en esto consistiese ser un gran ministro en algunos países felices, aunque aquí en nuestra tierra no hay suerte.

Por otro lado, lo que nos concierne es que el buey en Serbia ha abandonado este arte, y puede ser que se empiece a pensar en algún instinto natural.

¿Y cómo es esto? Un buey ordinario es el que tiene lo que dijo la zoología: cabeza, tronco, extremidades, todo como los otros bueyes. Empujan los carros, pacen el pasto, lamen la sal, rumean y mugen. Se llaman Grisecito.

Aquí es cuando empezó a pensar. Un día, su dueño se apea del carro tirado por él y su amigo Galonja, carga unos paquetes saqueados y va al pueblo para venderlos. El amo vendió los paquetes apenas arribar a las primeras casas del pueblo, tomó el dinero, tomó las riendas de Grisecito y su compañero, les colgó la cadena con que atan al yugo, tiró tras el paquete rasgado de caña, y felizmente entró a una taberna para afirmarse como persona, con rakia. En la ciudad había una ceremonia, por lo que la gente, mujeres y niños estaban por todos lados. Galonja, que es conocido entre los bueyes como un simplón, no observaba nada, y ahora con severidad se aproxima al almuerzo, come bien, muge un poco con placer, y entonces se recuesta, y con un dulce sueñito empieza a rumiar. No le preocupa que varias personas se arremolinan por todos lados alrededor de él. En paz siestea y rumea (¡Qué mal que no sea humano, por cómo tiene disposición para una carrera importante!).

Bibliografía

Brantley, S. (2017). The historical novel, Transnationalism and Postmodern era. Presenting past. Nueva York: Routledge.

Casanova. P. (2006). “Consécration et accumulation de capital littéraire. La traduction comme échange inégal” (Traducción de Susana Rut Spivak). En Actes de la Recherche en Sciences Sociales, N°144, septiembre de 2002, pp. 7-20.

Lukács, G. (1966) La novela histórica (Traducción de Jasmín Reuter). México: Era.

— (1975). “Sobre la esencia y forma del ensayo” (Traducción de Manuel Sacristán). En El alma y las formas y La teoría de la novela. Grijalbo: Barcelona, pp. 15-42.

Venuti, L. (1992). “Introducción” (Traducción de Leonel Livchits). En Rethinking Translation: Discours, Subjectivity, Ideology. Londres: Routledge.