«Escenas góticas», de Ivan Cankar

 Julia Sarachu

Editorial Gog y Magog acaba de publicar la novela Escenas góticas, que es la traducción realizada por Julia Sarachu de la obra Hiša Marija Pomočnice (1904, La casa de María Auxiliadora) del escritor esloveno Ivan Cankar (1876-1918). Fue una de las primeras obras eslovenas en alcanzar reconocimiento internacional, traducida al inglés en 1968 por Henry Leeming y publicada en Inglaterra en 1976 con el título The Ward of Our Lady of Mercy. La novela cuenta la historia de un grupo de niñas inválidas, enfermas o con diferentes discapacidades, cuyas familias dejan en custodia de las monjas del convento de María Auxiliadora. Las niñas se ayudan y acompañan entre sí, compartiendo sus conflictos y anhelos, al cuidado de la hermana Cecilia, quien las protege como un ángel guardián, principalmente de sus propias familias. Algunas niñas provienen de hogares burgueses, otras de hogares muy pobres, pero todas han dejado tras de sí historias familiares terribles y crueles que el autor introduce en la narración a través del recuerdo y el relato de las jóvenes, o cuando reciben visitas los domingos. También se pone de manifiesto la hipocresía de la sociedad burguesa y de las mujeres que asisten al convento por acción de caridad. Por otro lado, los hechos ocurren dentro de un edificio lleno de imágenes y ceremonias religiosas, pasillos oscuros, candelabros y música de órgano que se pierde entre los salones inmensos, y las niñas enfermas muchas veces caen en estados febriles de ensoñación en los que se confunde la realidad con la fantasía. Pero además de los cuadros misteriosos y de increíble belleza que construye el narrador en sus descripciones, quizás lo más interesante del libro es la manera en que el escritor explora el proceso de construcción de la identidad femenina que experimentan las chicas en una situación adversa y compleja, pero al mismo tiempo apoyadas, fortalecidas en su sororidad. Por este motivo, la novela  ha influido en la obra de escritoras eslovenas contemporáneas como Svetlana Makarovič, Suzana Tratnik y Mojca Kumerdej, entre otras. Recuerda al grotesco de la escritora platense Aurora Venturini (1921-2015) en Las primas (2007), libro muy recomendable recientemente descubierto por quien escribe estas líneas gracias a una amiga. Las descripciones de las imagénes religiosas de los santos y los mártires, sobre todo en los primeros capítulos de la novela, evocan la obra de los artistas plásticos contemporáneos Pierre et Gilles.

Cankar
Buenos Aires, Gog y Magog, 130 pp. ISBN 978-631-90210-1-1

Hacia el final del libro aparece la descripción de la relación lésbica que desarrolla una de las jóvenes con la hija de su madrastra en el seno de una familia burguesa ensamblada. Un relato vanguardista, transgresor e impensado en el contexto de publicación de la obra: una ciudad chica como Ljubljana, a 400 km de la capital del Imperio austrohúngaro, a comienzos del siglo XX. Por otro lado, en la novela hay varias escenas de contenido erótico intenso y situaciones perversas de violencia y abuso.

Ivan Cankar (1876-1918) fue uno de los escritores más importante de la historia de la literatura eslovena, especialmente destacado en la narrativa y el teatro. Fue el primer escritor esloveno que logró profesionalizar su actividad y vivir de la escritura. Era miembro del partido socialista y toda su obra está fuertemente determinada por la crítica de la sociedad burguesa de su tiempo; también promovió la unión yugoslava mientras se oponía a la política austrohúngara, por lo que fue encarcelado al comenzar la Primera Guerra Mundial. Al mismo tiempo era cristiano, y cuentan anécdotas de que el escritor asistía a las reuniones del partido con un rosario entre las manos, porque consideraba que las ideas del cristianismo eran compatibles con la ideología socialista. Cankar era de origen humilde, había nacido en la aldea eslovena de Vrhnika; como se destacaba en la escuela, sobre todo en el estudio de la lengua, fue becado para continuar sus estudios en Ljubljana; luego se trasladó a Viena para cursar estudios universitarios de Eslavística, pero no pudo concluirlos y allí trabajó como escritor independiente. Profundamente contradictorio: cuentan la historia de que su madre, vestida de manera humilde, fue a verlo a Viena, probablemente para pedirle dinero; pero el escritor no la reconoció y se negó a recibirla. Por otro lado, en la novela aparece el personaje de un burgués que es amante de la madre de una de las niñas inválidas, viuda y pobre. El joven le promete casamiento, pero finalmente la abandona y nunca regresa. Quizás el personaje de aquel hombre pudiera estar inspirado en la vida del propio autor, quien tuvo una relación durante un tiempo con una mujer cuya hija inválida se encontraba internada en un hospicio al cuidado de las monjas. Tal vez Cankar extrajo de dicha experiencia el material para la construcción del relato.

Escenas góticas es una novela donde la maestría pictórica del autor, el grotesco, la ironía, y el realismo fantástico se combinan para producir la crítica de su época, haciendo foco en una zona oscura y olvidada de la sociedad de comienzos del siglo XX. Un espacio de encierro donde se descartan y ocultan las miserias y las perversiones, y aún así, en esa situación difícil y a pesar del sufrimiento físico y moral, la subjetividad femenina crece, se fortalece y autoafirma, resiliente.