Entre la forma y el sentimiento. Dos traducciones españolas de la poesía de Bótev

Svidna Mihaylova

«Los clásicos lo son porque nos siguen hablando a través de la distancia espacial, temporal y lingüística. Para ello, debe haber traductores que les presten su voz, que actualicen su lectura para nosotros.»[1]

Alejandro Hermida de Blas- Universidad Complutense de Madrid

En la recepción hispanohablante de uno de los grandes poetas búlgaros, Hristo Bótev, existe una gran desproporción. Las primeras traducciones de literatura búlgara en España datan de mediados de la década de 1940, cuando fueron traducidos autores clásicos búlgaros como Elin Pelín, Yordán Yóvkov e Iván Vázov. En los años 80 y 90 aparecen las primeras traducciones de poesía búlgara: los poemas de Nikola Vaptsárov, Peyo Yávorov, Lyubomir Lévchev, Elisaveta Bagryana, Blaga Dimitrova, Nikoláy Kánchev y Rada Panchovska.

En el contexto de esta aparición desigual, tardía y poco lógica en su secuencia de los poetas búlgaros en la escena literaria española, llama la atención el hecho de que la poesía de Bótev se publicara por primera vez en España en 2010 en una traducción de la poeta y traductora búlgara Zhivka Baltadzhieva. A modo de comparación, hay datos que indican que ya en 1952 se tradujeron algunos poemas de Bótev al francés (traducción de Paul Eluard)[2]. Existe también una traducción completa al inglés de 1974, publicada por la editorial búlgara Sofia Press. Resulta que la primera traducción al español de Bótev fue realizada también en el marco de la editorial Sofia Press en 1977 por los poetas cubanos José Martínez Matos, Pedro de Oraá y David Chericián, en colaboración con el traductor búlgaro Tódor Néykov y con un prólogo del crítico Panteléy Zárev. Una segunda edición de la misma traducción apareció de 1982. En 2010 se publicó en España la primera antología traducida por Zhivka Baltadzhieva, editada por Casa del Traductor, Zaragoza. Esta traducción fue editada, reeditada y completada en 2014 y figura como la primera traducción española de Bótev en la bibliografía elaborada por Marco Vidal y publicada en el sitio web La tortuga búlgara[3]. La traductora elabora el prólogo y el epílogo de la edición del 2014 y la enriquece con datos sobre la vida de Botev, el eco de su muerte en la prensa española, la presencia de España en sus textos y notas sobre los poemas.

Solo cuatro años después, en 2018, aparece un nuevo volumen con los poemas de Bótev en español, pero esta vez en Argentina, traducido por Eugenio López Arriazu, director de la cátedra de Literaturas Eslavas. La edición es bilingüe, al igual que las ediciones españolas.

El objetivo del presente artículo es comparar las dos traducciones más recientes, una tarea que pone de manifiesto interesantes tendencias y problemas desde el punto de vista de la traducción, sobre todo porque se trata de una traducción de la lengua materna a una lengua extranjera en el primer caso, y de una traducción de una lengua extranjera a la lengua materna, en el segundo.

En la traducción de poesía, al igual que en su creación original, lo determinante es el sentimiento poético. El sentimiento que quiere vestirse de palabras, de imágenes, que quiere adquirir forma. La traducción del sentimiento poético se ve muy influida por la comprensión que el traductor tiene del sentimiento del poeta, por su fusión con él, por el prisma a través del cual el traductor concreto entiende, siente e interpreta los versos y el contexto en el que se crearon. Dar forma a este sentimiento en otro idioma, en otro contexto temporal y cultural, con mayor o menor éxito, está directamente influenciado por la forma en que el traductor «lee» al poeta.

En el caso de la poesía de Bótev traducida al español, la tarea de alcanzar esta comprensión traductora se ve facilitada por los paratextos creados por los propios traductores: prólogos a las colecciones de poemas, entrevistas y artículos; esta comprensión se refleja también en el diseño de las ediciones bilingües, que aparecieron con poca diferencia de tiempo en España y en Argentina.

Antes de pasar al análisis, me permitiré presentar brevemente a los dos traductores y las dos ediciones, con los paratextos que las acompañan, que dan una idea de la comprensión y la relación de los traductores con los poemas de Bótev, así como de su recepción crítica. A partir de los comentarios de los propios traductores sobre estos versos, me surge la pregunta de qué significa traducir poemas con los que has crecido, que se han convertido en parte de ti desde tu infancia, si y en qué medida el hecho de experimentar los poemas como «tuyos», su profundo recuerdo, su concienciación, su vivencia, se refleja en su reproducción en una lengua extranjera y hace que su traducción sea más exitosa. Y, en consecuencia, qué esfuerzo increíble, cuánto conocimiento previo se necesita para asumir la traducción de Bótev cuando uno viene del otro lado del mundo y de un contexto histórico, social y cultural completamente diferente.

Zhivka Baltadzhieva es doctora en Filología Eslava y ha sido profesora de Literatura Búlgara y Relaciones literarias y culturales hispano-eslavas en la Universidad Complutense de Madrid. Sus poemas han sido traducidos a numerosos idiomas e incluidos en varias antologías. Ha recibido premios nacionales e internacionales de poesía y traducción. Ha traducido al español a Antón Dónchev, Nikoláy Kánchev, Blaga Dimitrova, Elisaveta Bagryana, Gueorgui Gospodínov, Rada Panchovska, Konstantín Pavlov, Atanás Dálchev, Kristín Dimitrova y otros.

La mayoría de los datos sobre la traductora aparecen en entrevistas para distintos medios online. Aunque no se trate de artículos científicos, estos materiales crean una imagen valiosa de ella y de su trabajo, explicando en gran medida cómo y por qué apareció su traducción española de Bótev. Por esta razón me permito citar aquí parte de sus propias palabras acerca de sus traducciones poéticas:

Simplemente intento traducir los poemas que me gustan, para que el poema en otro idioma se acerque lo más posible al poder evocador del original[4].

Cuando miramos las rimas de Bótev, sin el resto del texto, siempre encontramos un nuevo poema. Como traductora, no puedo lograr estas rimas, es algo que está muy, muy por encima de mis capacidades. (…) Algunos críticos dicen que Bótev ha hablado en español (…). Todavía no puedo decir que esté completamente satisfecha con todo, sigo haciendo cambios en el texto… Es realmente muy difícil, porque cada palabra de Bótev contiene mucho más de lo que parece a primera vista…[5].

Al mismo tiempo la traductora subraya que «no se puede hablar de un impacto uniforme. Solo puedo afirmar que nuestros poetas despiertan un gran interés e incluso entusiasmo»[6]. Para respaldar sus palabras, cuenta cómo, tras la publicación de su traducción en España, un joven de 20 años se hizo un tatuaje con la frase de Bótev «Свободата е мила, истината е свята» (La libertad es querida, la verdad es santa), y dos famosos compositores españoles escribieron música basada en los versos de Bótev. En una entrevista con su nieto Daniel Rabal Davídov, Zhivka Balgadzhieva revela cómo surgió el fuerte vínculo que la une desde niña a estos versos: lo mejor que recuerda de su infancia es cómo su madre volvía por la noche, la abrazaba, le cantaba y le recitaba poemas de poetas búlgaros, sobre todo los de Bótev, de modo que se los sabía de memoria incluso antes de aprender a leer. «Las palabras de Bótev siempre están en mí»[7], afirma la traductora. Según ella, «no hay que traducir palabras, sino obras, su espíritu, su estilo, su ritmo, su temperamento, su pasión o su fría indiferencia. Pero no palabras sueltas. Si somos fieles al resto de elementos esenciales del organismo del texto, a su espíritu, al final surgen por sí solas las mismas palabras con las que nos habla el original»[8].

También merece la pena destacar la reseña de la poeta Esther Jiménez, quien afirma que:

La manera apasionada y generosa con la que Zhivka Baltadzhieva nos acerca la figura de Hristo Botev no solo nos ayuda a comprender a este poeta en su contexto, además nos permite asomarnos a sus textos con intimidad, en respetuoso silencio, con un recogimiento muy alejado en apariencia de las proclamas patrióticas y revolucionarias con las que se suele relacionar a un autor político. Botev fue un revolucionario, sí; pero también un creador extremadamente sensible. Conocedor de la debilidad humana y valedor del espíritu transgresor que también nos habita, es este un personaje a rescatar en estos tiempos no tan distintos de convulsión retenida y esclavismo de corbata. Gracias a la mirada de la traductora y antóloga, se vuelven estos versos si cabe más estremecedores, más cercanos o no tan alejados de nuestra tradición lírica, que tantas veces también ha respondido a la opresión con palabras descarnadas y firmes como, en el mismo nivel de sensibilidad, la poesía de Miguel Hernández.[9]

En mayo de 2018, se publicó en Buenos Aires una nueva traducción completa de los poemas de Bótev. Es obra de Eugenio López Arriazu, poeta, escritor y traductor argentino, eslavista y profesor de Literatura Norteamericana y Literaturas Eslavas en la Universidad de Buenos Aires. La edición va acompañada de un extenso prólogo del propio traductor, en el que explica el contexto histórico en el que se crearon los poemas; se ofrece un breve análisis de cada uno de ellos, que constituye una lectura crítica de las imágenes de la madre, la patria, el amor, el pueblo, la naturaleza, la idea de la revolución y el significado de las imágenes y temas mencionados en la poesía de Bótev. Al comienzo del prólogo, Eugenio Arriazu afirma que:

Leer hoy, en 2018, sus poemas, supone un esfuerzo. En nuestros tiempos posmodernos y antiutópicos, de globalización y caída de las grandes narrativas, los poemas pueden saber a romanticismo demodé. Desde la caída del muro de Berlín, los discursos revolucionarios están devaluados. (…) Sin embargo, si se quiere comprender la relación vital entre literatura y revolución; si, como planteaba Bajtín, la lengua es instrumento de la creación literaria y no el fin de la misma, es necesario recuperar la conexión entre los procedimientos y el sentimiento. (…) Un sentimiento funcional a la lucha. Un sentimiento que permite dar la vida por una causa, como hizo Bótev.[10]

Más adelante en el prólogo aparece una interpretación sorprendente de la imagen de la madre: «La traducción produce una imagen extraña: la de la madre-padre (recordemos que «patria» deriva etimológicamente de «padre»). La palabra búlgara que traducimos por «patria» es «rodino», cuya etimología es «nacimiento». Es decir, el lugar natal, el terruño. La traducción, quizás infeliz, explicita sin embargo una asociación repetida en los poemas: la de la madre con la casa paterna»[11].

Me permitiré citar también parte del autoanálisis del traductor, presentado por él mismo en el Seminario internacional «Literatura y traducción: traducción y recepción de la literatura búlgara en el extranjero» que tuvo lugar en junio de 2023 en el Instituto de Literatura de la Academia de Ciencias de Bulgaria. En este caso concreto se trata del poema «El colgamiento de Vasil Levski»:

El poema de Bótev es una canción, su ritmo viene de la música. Algunos de sus otros poemas, los octosilábicos, podrían entonarse acompañados por una flauta de pastor; el que nos ocupa, con una predominancia de cuatro acentos por verso decasílabo (con ritmo general silábico), hace honor a la lira. Las interjecciones, las exclamaciones y las preguntas retóricas, todo contribuye a la cadencia musical del poema, que se refuerza por un esquema de rima variado en el que se alternan cuartetas de rima abcb con cuartetas de rima abab. (…) En Bótev, cadáver y canto se oponen, pero no totalmente, porque el ritmo general del poema quiere que todo se musicalice: el graznido del cuervo y el aullido de los lobos, sonidos discordantes que en principio podrían pensarse como opuestos a un canto, se integran en la “mala canción del invierno”. Para explicar el hecho funesto del asesinato, la Naturaleza se hace maniquea. Así, la apelación a la madre se integra en el nivel simbólico superior de la Patria, y Levski, “su único hijo”, adquiere el carácter trascendente de los mártires. (…) Por supuesto, querer traducir el ritmo literalmente (yambo por yambo, por ejemplo, o patrón por patrón en caso del verso libre) es trasladar, del sentido al plano de la prosodia, la utopía (indeseable) de la traducción palabra por palabra. La traducción implica traducir, no repetir. Para ello, hay que encontrar una forma sonora que permita no solo insertar todos los elementos léxicos en su registro y matices requeridos, sino que les otorgue el registro y matices que queremos traducir. (…) Mi traducción de Bótev adopta el endecasílabo, forma también lírica del español (que además facilita la traducción al brindarnos una preciada sílaba más que el original) y un esquema de rimas que reproduce el original, pero apelando a la rima asonante, común en los romanceros populares españoles (que a su vez facilita la traducción). (…) Incluso las “libertades” con respecto del original, como ser el tratamiento de usted a la madre en el poema de Bótev, en vez del tuteo del original, armonizan con el tono elevado de la composición (además de justificarse por la cultura receptora, ya que es un uso aún existente, más frecuente en ciertas regiones o épocas: mi padre, sin ir más lejos, trataba de usted a su madre).

Como lo revelan ambos traductores en sus autoanálisis, la expresión del sentimiento poético en otro idioma incluye una compleja multitud de componentes. Aparte del ritmo y de la rima, el sentimiento poético está ligado a y provocado por el propio sentido y la sonoridad de las palabras utilizadas. En el caso de Bótev la tarea se hace aún más difícil, porque su lenguaje suena algo arcaico, por un lado, y tiene varios matices del habla popular, pues suena folclórico, por otro lado. Vamos a ver, por ejemplo, qué ocurre con la traducción de palabras obsoletas, realia, conceptos marcadores del estilo cuya sola mención ya «huele» a Bótev:

H. Bótev Zh. Baltadzieva E.L. Arriazu
1. Бащино имане Los tesoros paternos La herencia de papa
2. Мале Madre Madre
3. Хайдутин Rebelde BandoleroCon nota explicativa
4. Първо чедо Primogénito Primer hijo
5. (турска черна ) Прокуда La negra vida esclava La negra opresión de los turcos
6. Либе Amada, amor Amada, enamorada, novia, amor
7. Юнак Héroe Héroe
8. Каквото сабя покаже Y… lo que el sable decida Mostrará entonces la espada.
9. Душманин El mal, adversario Enemigo, adversario
10. На хоро A bailar ante las puertas Bailar en ronda
11. Пред дружина Guerrilla Ante todos / compañía
12. Здравец Geranios rojos Malvón
13. Нов кърджалия в нова полуда Un usurpador nuevo, un ave de rapiña Otro kardzhalia con otra locuraCon nota explicativa
14. Самодиви Samodivas Hadas
15 Чорбаджия Ricachón Ricachón

Debido al carácter arcaico de la mayoría de los conceptos analizados, resulta difícil y, en algunos casos, imposible traducirlos de forma satisfactoria. En ambas traducciones se observa una pérdida de su riqueza estilística. Se han recreado con conceptos generales, en los que falta el matiz arcaico y emocional (véanse 1, 2, 4, 7, 9). En otros casos, se ha intentado transmitir la especificidad del concepto mediante una nota explicativa (véanse 3, 13). En algunos de los conceptos se observa un desplazamiento del significado (véanse 5, 11, 12). Y en el caso de либе se han utilizado numerosas variantes de «amada» (enamorada, novia, amor…).

En algunos lugares, con el fin de lograr el ritmo deseado, hay omisiones, por ejemplo, en la repetición de «мале», que tiene una gran carga emocional:

та мойта младост, мале, зелена (Bótev) /que mi juventud, mis tiernos días (Arriazu) / que mi vida joven, apenas surgida… (Baltadzhieva)…

Aunque, hay que decir que en el caso de la traductora búlgara “madre” aparece en el verso anterior, donde no existe en el original, compensando así la omisión. En la traducción de Arriazu, en muchos de los poemas de Bótev, la forma de dirigirse a la madre es «usted», lo que, a pesar de la explicación dada anteriormente por el traductor, cambia radicalmente la intimidad en la comunicación con la madre/la patria.

En el poema «На прощаване» se descuida otra repetición, la de «брат» / hermano:

да помнят и те да знаят, / че и те брат са имали, / но брат им падна, загина

que sepan y recuerden / que tuvieron un hermano, / pero cayó y murió (Arriazu)

que sepan y recuerden / que un hermano tuvieron / pero que cayó abatido (Baltadzhieva).

En algunos casos, se produce un cambio en el significado general de una estrofa determinada (probablemente debido a una interpretación errónea del original). Ilustraré esta afirmación con un verso de « Майце си»:

H. Bótev Zh. Baltadzhieva E.L. Arriazu
Една сал клета, една остана: (1)
в прегръдки твои мили да падна, (2)
та туй сърце младо, таз душа страдна
да се оплачат тебе горкана… (3)
Sólo me queda un solo sueno, (1)
caer en tu hondo, dulce abrazo, (2)
y que mi corazón joven y mi alma sufrida
te lloren sus penas a ti, desdichada. (3)
Abandonada, sola ha quedado: (1)
sentir quiero sus buenas caricias, (2)
que alma y corazón acongojados
sufran con usted, mujer sufrida… (3)

Si traducimos literalmente del español al búlgaro el poema de Arriazu, obtenemos lo siguiente:

„Изоставена, сама остана, (1)

искам да усетя Вашите добри ласки, (2)

та душа и сърце тревожни

да страдат с Вас, изстрадала жено…“  (3)

Los sitios problemáticos están marcados con números (1, 2, 3) para facilitar el análisis:

1. Obviamente, en la traducción se trata de la madre, y no del sueño, como en el original.

2. En la traducción se pierde el dramatismo de la «caída» en los brazos de la madre.

3. «Да се оплачат» quiere decir quejarse, llorar. El llanto del niño ante su madre, refugiarse en su regazo, el abrazo, la sensación de protección es muy diferente de sufrir con alguien, compartir el sufrimiento, como sucede en la traducción de Arriazu. En este caso concreto parece que la traducción de Baltadzhieva es más exitosa en el sentido de preservar el sentido original en una forma poética que aunque siga un ritmo diferente del original, respeta la cesura en el primer y en el tercer verso y la repetición en el primer verso de «една», que se convierte en repetición de «sólo / solo».

Vamos a observar qué sucede en otro poema, „Обесването на Васил Левски“:

El efecto del ritmo pesado y melancólico de la elegía está logrado en cierta medida, aunque la métrica silábica, característica de la poesía popular búlgara (número igual de sílabas (10) en cada verso, divididas por una cesura en el medio), se ve alterada por la prolongación irregular de los versos con una, dos o tres sílabas en ambas traducciones. Se ha conservado la rima cruzada.

Las sugestiones visuales, debidas sobre todo al contraste de los colores (el negro del luto y el blanco del invierno), se pierden en cierta medida en la traducción de Arriazu, mientras que en la de Baltadzhieva podrían crear una idea errónea en el lector de España o América Latina (una asociación con los esclavos negros). Llama la atención que Arriazu huye obstinadamente del «negro», mientras que Baltadzhieva lo destaca:

Черна робиня / Desventurada esclava (Arriazu) / negra esclava (Baltadzhieva)
Черно бесило / Horca funesta (Arriazu)  / la horca más negra (Baltadzhieva).

Esta tendencia también se observa en otros poemas, por ejemplo, en «На прощаване» la expresión «черни чернеят за мене» en la traducción de Arriazu se convierte en «tristes por mí se entristecen», mientras que en la de Baltadzhieva resulta «de pena negra negrean». Pero aquí surge otro problema: el verbo negrear en España se entendería como «ennegrecerse, oscurecerse», mientras que en Sudamérica (Argentina, Ecuador, Uruguay y Chile) tiene una connotación completamente diferente (explotar a alguien, agotarlo con trabajo).

En ambas traducciones se ha logrado con éxito el efecto sonoro creado por las aliteraciones de las consonantes (гр, рв, зл, хр, тр):

Гарванът грачи грозно зловещо

El cuervo chilla terrible y siniestro (Arriazu)

Lúgubre, terrible el cuervo grazna  (Baltadzhieva).

Вихрове гонят тръни в полето

Corre en el campo los cardos el viento (Arriazu)

Los vendavales barren cardos por el campo (Baltadzhieva)

En conclusión, diría que cada una de las dos traducciones tiene sus aciertos y sus fallos. La tarea de los traductores se complica por las múltiples connotaciones de determinados conceptos en los distintos países hispanohablantes. En la mayoría de los poemas se ha logrado la melodía que recrea el sentimiento del original, aunque se observa una tendencia a alargar las estrofas y a alterar la estructura rítmica. Sin embargo, gracias a estas dos traducciones tan inspiradas, Botev tiene la oportunidad de hablar, de cantar y de ser leído en español no solo al otro lado de Europa, sino también al otro lado del planeta.

Bibliografía

Baltadzhieva, Z. “Palabra dicha”. Altazor (Revista electrónica de literatura). https://www.revistaaltazor.cl/hristo-botev-2/ (online, seen:15.11.2025)

Blas, A. (2015). Reseña sobre “BOTEV, Hristo (2014): Poesía, edición bilingüe, selección, introducción, traducción y notas de Zhivka Baltadzhieva, Amargord, Colmenar Viejo (Madrid), 172 pp..  Eslavística Complutense, 2015, 15, p. 103-105. ISSN: 1578-1763. https://revistas.ucm.es/index.php/ESLC/article/view/48819/45557 (online, seen: 23.11.2025)

Botev, C. (1952). Poèmes de Christo Botev (trad. de Paul Eluard). Paris: Les éditeurs français réunis.

Botev, H. (1974) The poems of Hristo Botev. Sofia: Sofia-Press.    

Botev, H. (2014). Poesía (Trad. Zhivka Baltadzhieva). Madrid: Amargord.

Botev, J. (1977). Poesías (Trad. de José Martínez Matos, Pedro de Oraá, David Chericián, Todor Neykov). Sofia: Sofia-Press. 

Botev, J. (2018). El colgamiento de Vasil Levski (Trad. de Eugenio López Arriazu). Buenos Aires: Dedalus Editores.

Davidov, D. R. (2017). “La poesía sin patria. Entrevisto a la poeta hispano-búlgara Zhivka Baltadzhieva”.

https://katoikos.world/en-espanol/entrevistas/entrevista-a-la-poeta-zhivka-baltadzhieva.html (online, seen:15.11.2025)

Dimitrov, D. (2015). Димитров, Д. „Превод на Живка Балтаджиева накара испанец да си татуира Ботев“ – Интервю с Живка Балтаджиева. https://www.novinite.bg/articles/88323/Prevod-na-Jivka-Baltadjieva-nakara-ispanec-da-si-tatuira-Botev (online, seen:15.11.2025)

Micheva, N. Мичева, Н. „Спорадично, хаотично, маргинално. Българската литература в превод на испански (1989-2010)“.

https://www.npage.org/uploads/186760c6c48d8b8dfbc8c6b1e6561bf28ce71437.pdf (online, seen:15.11.2025)

Mihaylova, V. (2018):  Михайлова, В. (2018): „Живка Балтаджиева: Ботев ни е много нужен с призива си към Бога на интелекта.“ – Интервю с Живка Балтаджиева за БНР.

https://new.bnr.bg/post/100924837 (online, seen:15.11.2025)

Notas

[1] Blas, A. (2015)

[2] Botev, C. (1952)

[3]  Literatura búlgara traducida y editada en España. https://latortugabulgara.com/2017/01/09/literatura-bulgara-traducida-y-o-publicada-en-espana/

[4] Entrevista de Dimitrov, D. (2015)

[5] Entrevista de Mihaylova, V. (2018)

[6] Entrevista de Dimitrov, D. (2015)

[7] Entrevista de Davidov, D.R. (2017)

[8] Entrevista de Dimitrov, D. (2015)

[9] Entrevista de Dimitrov, D. (2015)

[10] Botev, J. 2018, p 7-8.

[11] Botev, J. 2018, p. 15.