Dimitri Guerchikov

Introducción y traducción: Indira Díaz

Dima2

Poeta, editor y crítico. Ha publicado en las revistas Vozdux, Nosorog, Gryoza, Oxford Anthology of Translation, Asymptote, entre otras. Es autor de los libros de poesía Make poetry great again (2018) y Den rozhdenia vremeni (2021). Recibió una mención especial del premio Arkadii Dragomoshchenko (que se entrega a poetas jóvenes, no mayores de 27 de años) en 2016. Su poesía ha sido traducida al inglés, al francés, al alemán, al español y al polaco.

PARA MAHMUD DARWISH

Millones de miles de millones
de versos
arrojados sobre nuestras cabezas
como proyectiles.

Ha terminado otro día,
en el que no salvaste a nadie.

Escribiste hoy sobre la sombra,
que está en las escaleras
que dan hacia el jardín.

Escribiste, como la sombra
medita sobre la casa,
que la proyecta.

Ves el reportaje
Al Jazeera, lees
una nota sobre Nord Ost,
los bombardeos de Gaza,
la masacre en Kfar-Aza.

¿Qué fue eso?, –
preguntas, entendiendo,
que no hay nadie para protegernos
del futuro.

Moriremos aquí
bajo el fosfórico pecho
de millones de miles de millones
de versos.

El techo no protege contra la gramática,
de la incandescente noche al rrojo vivo.

Las paredes no protegen contra las vocales,
con gas que llenan la garganta.

El desamparado gato,
la pequeña palmera,
la rama de olivo:

nadie quedará vivo,
excepto el abrazo.

El abrazo, el beso, la caricia–
la condición de las cosas sin cosa–
esto es, lo que queda después de los versos:

la risa sin sonrisa,
el viento sin aire,

las letras sin escritura,
la palabra sin lengua.

La frontera como camino
que cruza por la cordillera.

Aún no es una exigencia
atravesarla.

Sólo ve:

Del río al mar
del mar al río

bajo el rumor de las granadas
de versos,

listos para matarte.

***

cosas, que pueden estallar: localizadores, teléfonos, computadoras, tabletas, baldes de arena, olas, vasos, baterías, autobuses, automóviles, televisiones, cuerdas vocales.

cosas, que pueden lanzarnos: besos, sueños, escenas, cámaras, sentimientos, porcentajes, almas, rocas, voces, contraseñas, claves, memes, esquemas, anécdotas.

cosas, que pueden contener veneno: tallos de agave, tarántulas, escorpiones, funcionarios, paracaidistas, caricias, mordeduras, likes.

cosas, que transmiten ideología hostil: cuchillos, gomas de borrar, pedestales, tazas, calzones, semillas de hierba, sustantivos, alas, tubérculos.

cosas, que pueden atacar con un cuchillo, bayas, lentes, lentejuelas, pezones, senderos, lobos, desiertos, playas, penes, votaciones.

cosas, que rocían gases: banderas, constelaciones, reflectores, cordones, cajas, envolturas, agujetas, usb, flashbacks, vaginas.

cosas, que pueden escucharnos: violetas, margaritas, juncos, hormigas, mosquitos, mariposas, baterías, anos, fosas nasales, aceites aromáticos.

cosas, que pueden escanearnos: cerebros, cianobacterias, ciliados, audífonos, dedos, colmillos, gotas de sangre, racimos de eneldo, hojas frescas de laurel.

cosas, que pueden espiar: las olvidadas en los trenes, las dibujadas en las servilletas, las construidas con bloques, las reunidas en rompecabezas.

cosas, que testificarán en nuestra contra: las quemadas, las robadas, las borradas de la vida, las sin nombre, las regaladas, las enamoradas, las ajenas, las superficiales, las vegetales, las subatómicas, las multiplicadas.

cosas, que mienten: las sábanas, las almohadas, los acordeones, los mensajeros, los stickers, los emojis, las redes sociales, las letras.

cosas, que pueden actuar como armas mentales: las filosofías, las ciencias naturales, las líquidas, las granulares, las electrocutadas, las de porcelana, las de cristal, las icónicas, las elevadas, las apestosas, las móviles, las gaseosas.

cosas, que hacen propaganda a las relaciones sexuales no tradicionales: las propias, las ajenas, las superfluas, las imprescindibles, las agradables, las beneficiosas, las tontas, las agudas, las familiares.

cosas, que incitan a tomar drogas: las luminosas, las vaporizadas, las futuras, las gratuitas, las calvicies, los vivos, las congénitas.

cosas, que precipitan el fin del mundo: las noticias, los puños, los desarmadores, los cocteles sin alcohol, las vocalizaciones, las medias, las bufandas, las direcciones, las licuadoras, los glaciares, las redes neuronales, las frutas.

***

Parece, que todos los poemas
que fueron poemas de amor
se volvieron poemas de guerra.

Parece, que las relaciones internacionales
no existen

Parece, que la geopolítica no existe,
el dinero no existe
no existe el terraplanismo.

parece, que todo, lo que existe–
no existe.

Somos las últimas personas
en Internet, todos los demás son bots,
bots, bots, bots, bots, bots.

Parece, que cuando dicen
“río blanco” aludiendo
a las relaciones internacionales,
hablan de una separación.

Parece, que nos estamos separando
implicando la distancia.

La época está terminando,
La guerra continúa.

Oh, sol, sol, sol,
mi sol.

Nosotros somos los últimos bots en Internet,
todo lo demás son personas, personas, personas,
personas, personas, personas.

Cuando pasó un misil por nuestra ventana,
sentí que estábamos separándonos

miré hacia la tolva del misil,
y me pareció,

que en la próxima vida
yo seré un misil, y tú

vas a mirarme
desde una ventana rota, descendiendo.

Oh, sol, sol, sol,
mi sol.

Parece que, me siento tan fuerte-fuerte-
fuerte-fuerte-fuerte-fuerte-fuerte que quiero,
que me mires
desde la ventana rota, mientras nos separamos.

Oh, sol, sol, sol,
mi sol.

Parece que, si nos separamos,
de mí no quedará nada.

Parece que, aquí debería haber
palabras completamente distintas.

Parece que, aquí debería haber
un país completamente distinto,
una época distinta, una guerra distinta,
unos bots completamente distintos, bots, bots
bots, bots, bots.

Cuando parece,
que tenemos que ruborizarnos,
tenemos que fruncir las cejas.

Parece,
que son los escombros de nuestra calle.

Parece,
que recuerdo tu olor.

Oh sol, sol, sol,
mi sol.

Parece, que hueles
como la electricidad,
como la sustancia de la memoria colectiva,
como el búho del desierto,
volando de piedra en piedra.

Oh sol, sol, sol,
mi sol.

Hueles como un hub internacional,
con semantemas superponiéndose.

Como una carpeta roja de archivos
para la emigración urgente.

Como Rodesia occidental, un motor de búsqueda,
un grupo en telegram, una alarma aérea
en el patio de juegos.

Como correr rápido por las escaleras,
la borradura del espacio marcado
con lápiz en el diccionario.

Oh, sol, sol, sol,
mi sol.

Hueles como ciento cuarenta mensajes,
enviados por whatsapp.

Como los dedos escribiendo mensajes
sobre el posible no-encuentro.

Hueles como una niña,
que imita a una chica,
escribiendo un mensaje.

que imita
por mensaje.

Hueles como un mensaje,
como la tolva de un mensaje.

Volver al índice